Imagen de Mar Casas junto con la portada de su nuevo libro 'La Fiesta de La Mesa'
El 23 de abril se celebra el Día del libro, y este año contará con la presentación de La fiesta de La Mesa, un libro de conocimientos con marcado objetivo pedagógico escrito por Mar Casas (Licenciada en historia del arte, especialista universitaria en protocolo y comunicación, docente en el ámbito privado e institucional, y con una larga carrera profesional en distintos medios de comunicación). Estará presente en los centros escolares San Isidro en Los Belones y San Vicente de Paul, en Cartagena. La presentación de la obra se llevará a cabo en el en La Casa del Piñón a las 18:00 en La Unión, contando con la presencia del alcalde Joaquín Gabriel Zapata, además de la 7ª Teniente de alcalde y concejal de Educación, Aurora Ródenas, y Carlos Bernabé, abogado y presidente de la Federación de Asociaciones de Empresarios y Profesionales de La Unión (FAEPU).
¿Cómo nació este libro?
Nació con mi maternidad y el deseo de educar a mi hijo, un niño inquieto y a veces desobediente; para captar su atención decidí unir a mis conocimientos de protocolo, mi experiencia como docente y la necesidad de implicarle en las tareas de casa de un modo divertido. Un día le propuse que inventáramos una historia, también compusimos juntos una rima cantada, La canción de los cubiertos, y poco a poco, con esas “herramientas”, memorizó el orden y las normas del servicio de mesa. Así logré que me ayudara, sin conflictos, en una tarea que le aburría.
Es una obra muy sensorial.
El acto de comer exige una complacencia estética. En mi opinión, debemos educar a los niños en el gusto por el detalle, el orden y el ornamento. Todos disfrutamos más cuando hay belleza frente a nuestros ojos. Por ese motivo quise que los colores, la musicalidad, la armonía y la proporción fueran relevantes en este álbum ilustrado.
Las comidas compartidas invitan a disponer una mesa bonita
La estética es importante, condiciona nuestro estado de ánimo; está demostrado que el arte alivia los problemas cotidianos y es placentero para el cerebro. Un escaparate atractivo, una calle alumbrada, una mesa con velas, un libro bien maquetado o el tráiler de una película estimulan nuestros sentidos y serenan la mente. La mesa bien preparada invita a convivir, expone el gusto de los anfitriones y anticipa qué vamos a degustar.
Don Arturo Pérez-Reverte ha dicho de su libro: “Este cuentecillo que acabo de descubrir es una delicia. Enseña a los niños a utilizar vasos, copas y cubiertos de modo correcto. Tampoco le iría mal a algún adulto que conozco”, y estoy de acuerdo, La fiesta de la mesa es un libro para grandes y pequeños.
Le estoy muy agradecida a mi admirado escritor, y es un honor recibir su reconocimiento. Este álbum ilustrado propicia el desarrollo creativo de los niños, fomenta que colaboren en casa, favorece su autonomía entre otras destrezas, y el aprendizaje de las normas en la mesa al alcance de su proceso de desarrollo entre los cuatro y los diez años. Sin embargo, los adultos que sientan curiosidad por este espacio de convivencia, que tiene sus reglas, descubrirán en este libro el arte de poner la mesa. También los tutores y centros de enseñanza pueden utilizar el “juego de la mesa” como material curricular en las aulas; es una pauta de aprendizaje divertida.
Incluso en el sector hostelero…
Estoy de acuerdo; La fiesta de la mesa proporciona una guía muy útil; es un pequeño manual de protocolo que desglosa los procedimientos de la mise-en-place (un término francés que podemos traducir como 'todo en su lugar').
Sin duda es una herramienta valiosa tanto en los hogares como en las aulas.
Los expertos en educación destacan la importancia del juego como instrumento educativo; este libro, que pertenece al subgénero “libros de conocimientos”, además de fomentar la lectura, desarrolla destrezas y habilidades importantes para su desarrollo. Incluso estimula la capacidad de prestar atención, pues los niños advierten qué elementos son necesarios para cada alimento.
Con el fin de que padres y profesores realicen otras dinámicas a partir de La Fiesta de la Mesa he creado una guía didáctica con juegos y actividades que los lectores pueden descargar en la web www.lafiestadelamesa.com
La fiesta de la mesa es un libro muy completo; confluyen narrativa, música, rima y hasta un desplegable.
Agradezco que valore la belleza del libro. Tiene un tamaño amanoso y colores muy agradables a la vista. En veintiocho páginas se desarrollan, paso a paso, las pautas para poner la mesa con un texto sencillo y preciosas ilustraciones de Cristina Velado.
¿Debería volver la asignatura de urbanidad a las aulas?
Debería, aunque dudo que los planes de estudio incluyan las normas de “urbanidad”. No me refiero a reglas encorsetadas que difícilmente casan con las transformaciones sociales y culturales que hemos vivido, sino a esa esencia inamovible en todas las épocas y civilizaciones que se llama educación, que identificamos con el buen comportamiento orientado tanto a la convivencia como al esmero en la conducta individual.
La Educación no debería estar adscrita a ninguna ideología.
Ni a ideologías ni a tendencias. Ahora más que nunca es imprescindible instruir a los pequeños en hábitos que les ayuden a socializar, a respetar, a prestar atención a los detalles, y a mantener la armonía y la higiene en su entorno. La convivencia en democracia exige un comportamiento cuidadoso y correcto. Necesitamos la educación para la convivencia. El verdadero igualitarismo nace del respeto mutuo. Es imposible la educación sin buena educación.
Se suele identificar el concepto protocolo con rigidez y superficialidad.
Es un error, las normas de protocolo no son absurdas; las sostiene la razón, la coherencia, la consideración hacia el otro, persiguen la comodidad, el confort, la higiene y el bienestar propio y ajeno. Cuando se explica el porqué de una regla ni se rechaza ni se olvida, y esto lo he experimentado en los talleres que imparto en centros educativos. Cuando un niño se sienta en una mesa bien dispuesta (adaptada a cada circunstancia), siente calma, controla su entorno, se serena y presta atención.
Definitivamente, los niños necesitan libros.
Sobre todo libros en papel, está demostrado que el texto se comprende y recuerda mejor. El libro es un transmisor de cultura y de educación. Sin embargo, educar no consiste solo en transferir conocimientos,sino destrezas, actitud y buenas prácticas para enfrentar la vida: respeto, trabajo aplicado, buenos modales, espíritu de superación, habilidades sociales...


