
El Beneficio Después de Impuestos (BDI) de Enagás a 31 de marzo ascendió a 65,3 millones de euros, un 19,5% más que en el mismo periodo de 2023, y avanza según lo previsto para alcanzar el objetivo anual.
En línea con el buen comportamiento del BDI, el EBITDA de la compañía alcanzó los 178,3 millones de euros en los tres primeros meses de este año, un 2,7% más respecto al mismo periodo del año anterior, lo que supone el primer crecimiento de EBITDA desde que entró en vigor el Marco Regulatorio 2021-2026.
A 31 de marzo, la deuda neta de la compañía se ha situado en los 3.342 millones de euros —una cifra similar a la de 2023 y con previsión de mantener una deuda estable a final del ejercicio 2024—, y está cubierta a tipo fijo en más de un 80%, lo que permite mitigar el impacto de la volatilidad de los tipos de interés.
El coste financiero de la deuda bruta es 2,8% y la deuda tiene una vida media del entorno de 5 años, tras cerrarse con éxito el pasado 15 de enero una emisión de bonos de 600 millones de euros, con vencimiento a 2034.
La compañía cuenta con ratios de apalancamiento compatibles con calificación crediticia BBB y presenta una sólida situación de liquidez, que a cierre del trimestre ascendía a 3.131 millones de euros. Recientemente, Moody´s ha elevado la perspectiva de la calificación de Enagás a estable, manteniendo el rating en Baa2.
Alto grado de ejecución del Plan Estratégico
El buen comportamiento de los resultados del primer trimestre está vinculado al alto grado de ejecución del Plan Estratégico 2022–2030 en sus tres ejes de actuación: el plan inversor para contribuir a la descarbonización y seguridad energética de España y Europa, el control de costes operativos y financieros, y el calendario del hidrógeno renovable.
El plan inversor de Enagás avanza en la descarbonización y seguridad energética europea, para contribuir en la lucha contra el cambio climático, con hitos como la toma de decisión final de inversión (FID) y el cierre de la financiación, por parte del consorcio Hanseatic Energy Hub (HEH), para construir la primera terminal terrestre de gas licuado de Alemania (Stade LNG), de la que Enagás será el operador.
La inversión estimada en la construcción de la terminal, que entrará en operación comercial en 2027 y que será la primera adaptada para amoniaco verde, es de aproximadamente mil millones de euros, con una inversión total prevista de 1.600 millones de euros. Enagás incrementó su participación en HEH en marzo del 10% al 15%.
En lo referente al control de costes operativos y financieros, Enagás ha contrarrestado el impacto de la inflación en los costes gestionables, manteniendo los gastos operativos planos, gracias a la intensificación de su Plan de Eficiencia. La compañía sigue cumpliendo su compromiso de crecimiento máximo anual de los gastos de explotación recurrentes de ~1% TACC en 2022-2026.
Además, se han alcanzado importantes hitos en el calendario del hidrógeno renovable como vector clave en la descarbonización: en enero, el Parlamento aprobó el Real Decreto-ley 8/2023, de 27 de diciembre, por el que designa a Enagás como gestor provisional de la red troncal y en febrero, el Gobierno aprobó el Anteproyecto de Ley para el restablecimiento de la Comisión Nacional de la Energía (CNE), que contempla nuevas funciones para la regulación del sector del hidrógeno.
Aportación de las participadas
Las sociedades participadas han tenido un buen comportamiento durante el trimestre y han aportado al EBITDA de Enagás 41,5 millones de euros, un 13,3% más que en el mismo periodo de 2023.
En Estados Unidos, Tallgrass Energy avanza según lo previsto para alcanzar un EBITDA ajustado en 2024 de entre 775 y 815 millones de dólares, de acuerdo con las proyecciones de la compañía estadounidense, y sigue progresando en la adaptación del gasoducto Trailblazer para transportar CO2 desde los puntos de producción de etanol del Medio Oeste hasta un almacenamiento en Wyoming, que comenzará a operar en 2025.
Objetivos 2024 y avances ESG
En 2024, la compañía prevé un BDI de entre 260 y 270 millones de euros, un EBITDA del entorno de 750-760 millones de euros, una deuda neta alrededor de 3.400 millones de euros y un dividendo de 1 euro por acción. El dividendo correspondiente al ejercicio 2023 se mantiene como estaba previsto en 1,74 euros por acción y terminará de abonarse en el mes de julio con 1,044 euros por acción, tras el primer pago ya efectuado en diciembre.
Gracias a su compromiso y a los avances en sostenibilidad, Enagás mantiene el liderazgo en los principales índices de ESG. En la revisión de febrero de 2024, Enagás se sitúa entre las compañías líderes mundiales incluidas en la ‘A List’ de CDP Cambio Climático, y continúa avanzando en la descarbonización de la cadena de valor y de sus operaciones directas, en línea con su compromiso de neutralidad en carbono en 2040, así como en la gobernanza para asegurar la debida diligencia en derechos humanos y medio ambiente, y en la transformación centrada en las personas.









