La inflación anual estimada del Índice de Precios al Consumo (IPC) en mayo de 2024 se sitúa en el 3,6%, según los datos ofrecidos por el Instituto Nacional de Estadística (INE). Esto representa un incremento de tres décimas en la tasa anual respecto al 3,3% registrado en abril.
Esta subida se atribuye principalmente al incremento de los precios de la electricidad, en contraste con la bajada que hubo en mayo de 2023. Además, los precios de los carburantes han bajado menos en comparación con el mismo mes del año anterior, contribuyendo también al aumento de la inflación.
La inflación subyacente, que excluye los alimentos no elaborados y los productos energéticos, ha aumentado una décima, alcanzando el 3% en mayo. Este incremento refleja una ligera aceleración en el ritmo de aumento de los precios subyacentes.
En cuanto al Índice de Precios de Consumo Armonizado (IPCA), la tasa de variación anual estimada para mayo se sitúa en el 3,8%, lo que supone un aumento de cuatro décimas respecto al mes anterior. La variación mensual estimada es del 0,2%.
Por su parte, los precios de consumo en mayo han registrado una tasa del 0,3% respecto al mes de abril, según el indicador adelantado del IPC. Esta tendencia alcista subraya las presiones inflacionarias que afectan a la economía española, impulsadas por los costes energéticos y la evolución de los precios de consumo en general.