
Sanción histórica del Ministerio de Consumo a varias aerolíneas de bajo coste. El departamento que dirige Pablo Bustinduy ha multado con más de 150 millones de euros a Ryanair, Vueling, EasyJet y Volotea por cobrar el equipaje de mano en cabina, una práctica ilícita que las asociaciones de consumidores llevan años denunciando y que finalmente ha resultado penalizada por las autoridades.
Además de esa práctica, calificada como "muy grave", las multas impuestas incluyen otras tres prácticas ilícitas: el cobro por selección de asiento cuando se viaja con personas dependientes, que también ha sido clasificado como infracción "muy grave"; y otras dos por infracciones calificadas como "graves", como prohibir el pago en metálico en la compra de billetes en los aeropuertos y la "falta de transparencia en la información contractual" sobre precios, que dificulta la comparabilidad entre ofertas.
La Asociación de Líneas Aéreas (ALA) ya ha adelantado que las compañías aéreas recurrirán la sanción y que el proceso todavía tiene un recorrido largo para ser firme. Añade, que la sanción impuesta por Consumo puede acabar resultando perjudicial para los pasajeros, ya que los servicios que reciben están fragmentados en función de lo que se necesita para viajar. Si se suprime esta fragmentación, opinan, quienes hoy compran billetes con las tarifas más baratas acabarán subsidiando a los demás. Sin explicitarlo, esta advertencia apuntaría a una subida de precios de los billetes.







