
La Asociación Nacional de Industriales y Exportadores de Muebles de España (ANIEME) ha presentado el informe de resultados del comercio exterior del sector del mueble español relativo al periodo de enero a marzo 2024.
Por su parte, las importaciones del sector mobiliario se mantienen prácticamente iguales que en el mismo periodo del año anterior, con un ligero incremento del 0,6%.
Los datos facilitados por ESTACOM, reflejan una disminución en la exportación española de mobiliario del 2,7% durante el primer trimestre de 2024. Destacar que las dos Comunidades Autónomas más exportadoras de mobiliario, Cataluña y la Comunidad Valenciana, totalizan el 52,9% del total de mueble español exportado entre enero y marzo de 2024. Francia continúa en su posición de liderazgo, concentrando un 28,3% sobre el total de mueble español exportado. Es por ello que el descenso del 7,8% de la exportación española de mobiliario a Francia ha influido notablemente en las cifras totales de exportación durante el primer trimestre de 2024.
Entre los 10 primeros destinos a nivel mundial, además de países europeos, destaca la presencia de Estados Unidos, que se posiciona en el cuarto puesto del ranking de destinos del mueble. Según declaraciones del Presidente de ANIEME, Jorge Mariner, “La exportación española de muebles ha descendido durante el primer trimestre de 2024.” La incertidumbre económica y la complicada situación geopolítica que vivimos influyen, sin duda, no solo en el descenso de la exportación de muebles, sino de prácticamente todos los productos no perecederos.
La inflación, el fuerte incremento del precio de las materias primas, el elevado coste de los fletes y de la energía, la escasez de recursos humanos especializados…. Etc. son también factores que se repercuten sobre el coste final del producto y que están afectando a las ventas internacionales en todos los sectores industriales, y el mueble no es ajeno a ello. En los últimos años, las empresas españolas del sector del mueble están realizando un esfuerzo tremendo para adaptarse a las nuevas circunstancias y contexto mundial, que cambia día a día. Pero ello no es suficiente. La ayuda de la Administración Pública a las pymes es, en estos momentos, más necesaria que nunca, dado que las empresas por sí solas no pueden afrontar la situación que se está atravesando a nivel general.



