Ignacio Galán, presidente de Iberdrola
Iberdrola ha anunciado resultados financieros récord para el primer semestre de 2024. Las inversiones de la empresa aumentaron un 16%, alcanzando los 5.276 millones de euros, lo que refleja su compromiso continuo con la expansión de la capacidad renovable y el desarrollo de infraestructuras de red. Este aumento en la inversión permitió alcanzar un beneficio neto de 4.134 millones de euros, un 64% más que en el mismo periodo de 2023. Además, el EBITDA reportado creció un 27%, llegando a los 9.614 millones de euros.
Uno de los hitos más importantes para Iberdrola en este periodo ha sido el incremento de su capacidad renovable, incorporando 3.100 MW adicionales, lo que eleva su capacidad total a 43.400 MW a nivel mundial. Esta expansión ha permitido que cerca del 90% de su producción energética esté libre de emisiones, reduciendo sus emisiones en Europa a solo 26 gCO2/kWh, un nivel significativamente bajo. La compañía ha logrado aumentar su capacidad eólica marina en un 60%, alcanzando 2.300 MW con nuevos proyectos en Francia, Alemania y Estados Unidos.
Impacto económico y social
Iberdrola también ha reforzado su compromiso con la economía y la sociedad mediante compras a proveedores por más de 7.000 millones de euros, apoyando a más de medio millón de empleos a nivel mundial. Su aportación a las arcas públicas aumentó un 20%, alcanzando 5.300 millones de euros en el primer semestre. Esta contribución económica se complementa con la venta de activos en México por más de 5.400 millones de euros, generando plusvalías de 1.165 millones de euros tras impuestos.
Inversiones y solidez financiera
La distribución de las inversiones de Iberdrola ha sido estratégica: 56% se destina a Estados Unidos y Reino Unido, 19% a la Península Ibérica, 15% a Latinoamérica, y el 10% restante a otros países europeos y Australia. Más de 2.700 millones de euros fueron invertidos en redes eléctricas, lo que supone un incremento del 23% en este sector, reflejando la importancia del desarrollo de infraestructuras para integrar la creciente capacidad renovable.
La compañía muestra una solidez financiera impresionante, con un flujo de caja operativo de 11.362 millones de euros, un incremento del 98% respecto al mismo periodo del año anterior. Además, Iberdrola cuenta con una liquidez de 21.700 millones de euros, lo que le permite cubrir sus necesidades financieras durante 24 meses sin recurrir al mercado.
Iberdrola sigue enfocada en su Plan Estratégico 2024-2026, con previsiones de un crecimiento del beneficio neto de doble dígito para 2024, impulsado por las nuevas inversiones en redes y revisiones tarifarias en Estados Unidos, Reino Unido y Brasil. La compañía planea aumentar su dividendo a una horquilla de entre 0,61 y 0,66 euros por acción en 2026, consolidando su compromiso con la remuneración al accionista.
En un contexto global donde se espera que las inversiones en redes se dupliquen para 2030, Iberdrola está bien posicionada para liderar la transición energética, aprovechando las oportunidades de crecimiento en almacenamiento energético y la creciente demanda de electricidad para centros de datos. Con más de 100 millones de kWh de almacenamiento operativos y 8.000 GWh comprometidos anualmente con grandes empresas tecnológicas, la compañía reafirma su posición como pionera en soluciones energéticas sostenibles.





