
El Ministerio de Trabajo retomará el lunes 9 de septiembre las negociaciones para la reducción de la jornada laboral, con el objetivo de cerrar un acuerdo que incluya a la patronal CEOE y aprobar el cambio normativo necesario antes de fin de año.
El Gobierno PSOE-Sumar ha propuesto reducir la jornada máxima semanal de 40 a 37,5 horas para 2025, pasando por las 38,5 horas a partir de 2024. Esta propuesta sigue a un paréntesis de agosto, en el que tanto el Gobierno como los agentes sociales prepararon respuestas a los aspectos críticos de la reforma.
El acuerdo incluye cambios significativos, como un registro digital fiable de la jornada laboral, el fortalecimiento del derecho a la desconexión digital, y una mayor flexibilidad para las empresas en la implementación de la reducción de horas. Sin embargo, los sindicatos apoyan esta medida como un primer paso, mientras que la patronal CEO ha expresado su rechazo, argumentando que tendría un fuerte impacto en algunos sectores.
El secretario de Estado de Empleo, Joaquín Pérez Rey, ha establecido el "perímetro" de temas a negociar y ha subrayado la importancia de cerrar un pacto que podría facilitar el proceso legislativo. Aunque se busca un acuerdo en el diálogo social, se enfrenta a un parlamento complicado, donde el Gobierno necesitará asegurar los votos necesarios.
El rechazo de la CEOE y las movilizaciones sindicales complican las negociaciones, con la patronal advirtiendo sobre el impacto de la medida y los sindicatos preparando movilizaciones si no hay avances. La reducción de jornada laboral, parte de la llamada "legislatura del tiempo", sigue siendo un tema crucial en las negociaciones entre Gobierno, patronal y sindicatos.





