Imagen de la constitución de la Comunidad Energética
Abarán ha dado un paso adelante hacia la autosuficiencia energética con la creación de su propia Comunidad Energética, una iniciativa que busca fomentar la generación y gestión participativa de energía renovable entre los vecinos del municipio. La asociación, constituida este martes con la participación de más de una veintena de residentes, cuenta con el respaldo del Ayuntamiento del municipio y la Oficina de Transformación Comunitaria (OTC) de la Región de Murcia, gestionada por la Fundación Desarrollo Sostenible (FDS).
La junta directiva de la comunidad ha quedado conformada con Joaquín Milanés como presidente y Cecilia Maquilón como vicepresidenta, apoyados por Alejandro Gómez como secretario y Míriam Ramos como tesorera, junto a seis vocales y una docena de socios fundadores. Durante la reunión constitutiva, los vecinos intercambiaron ideas sobre el funcionamiento de la comunidad, abordando temas como el autoconsumo energético compartido, las subvenciones disponibles y posibles soluciones a situaciones particulares.
Además, permitirá a sus miembros compartir instalaciones solares, generar su propia electricidad y mejorar la eficiencia energética, impulsando así la sostenibilidad y la economía local. Esta iniciativa no solo busca reducir la contaminación y los costos energéticos, sino también reinvertir los beneficios económicos en mejoras sociales y urbanísticas para el municipio.
El alcalde de Abarán, Jesús Gómez, ha subrayado la importancia de esta comunidad como una solución para maximizar el rendimiento energético y promover un cambio de paradigma hacia la producción de energía local. Asimismo, Emilio Ballester, presidente de la Fundación Desarrollo Sostenible, ha destacado las oportunidades que ofrece la comunidad no solo en el ámbito energético, sino también en la revitalización social y medioambiental del municipio.
Esta es la quinta Comunidad Energética creada en la Región con el apoyo de la OTC, quien continuará proporcionando asesoramiento gratuito a los miembros de la comunidad de la localidad, asegurando que tomen las mejores decisiones técnicas y burocráticas en el futuro.
El proyecto está financiado por la Unión Europea a través del Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia, y cuenta con el apoyo del Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico y el Instituto para la Diversificación y Ahorro de la Energía (IDAE).


