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El Banco Central Europeo (BCE) ha cumplido con las previsiones del mercado al decidir este jueves una reducción de 25 puntos básicos en los tipos de interés. De este modo, la tasa de depósito queda en el 3,50%, mientras que los tipos aplicables a las operaciones principales de financiación (MRO) y la facilidad marginal de préstamo (MLF) se sitúan en 3,65% y 3,90%, respectivamente. Estos ajustes entrarán en vigor a partir del 18 de septiembre.
Con esta decisión, el BCE reanuda su ciclo de flexibilización monetaria tras la pausa en su reunión de julio. La entidad ha justificado el movimiento en la necesidad de continuar moderando la inflación, que sigue siendo elevada, en parte por el crecimiento de los salarios, aunque ha señalado que las presiones sobre los costes laborales se están suavizando.
También ha reafirmado su compromiso de mantener los tipos en niveles restrictivos para devolver la inflación al objetivo del 2% a medio plazo. La institución también revisó ligeramente a la baja las previsiones de crecimiento del PIB de la zona euro, que ahora se espera que crezca un 0,8% en 2024, un 1,3% en 2025 y un 1,5% en 2026.
En cuanto a la inflación, la entidad ha mantenido sus proyecciones generales sin cambios, previendo una media del 2,5% en 2024 y una caída gradual hasta el 1,9% en 2026.







