La lucha de Israel contra el terrorismo también es nuestra lucha
Virginia Martínez García / Diputada de VOX en la Asamblea Regional de Murcia
Hoy 7 de octubre se cumple el primer aniversario del atentado más salvaje que se haya conocido en la historia reciente. En la mañana de aquel día los milicianos de Hamás entraron en Israel masacrando, quemando, violando y secuestrando a jóvenes que se encontraban en una fiesta a favor de la paz. Asimismo, arrasaron poblaciones cercanas asesinando a familias enteras, incluidas mujeres embarazadas y bebés en sus cunas.
Israel, la única democracia en la zona, sigue haciendo frente al terrorismo más absoluto. Rodeado de teocracias islámicas que quieren su aniquilación, sufre desde hace años el asedio diario de cientos de drones y misiles balísticos que son lanzados desde países vecinos. Si no estamos lamentando ya la total aniquilación del pueblo de Israel es gracias a magníficos sistemas de defensa como la Cúpula de Hierro.
Israel lucha en Oriente Medio una batalla que, de perderse, llegará a Europa. Hamás y Hezbolá tienen como objetivo destruir el mundo occidental y todo lo que él representa, y no cejarán hasta que vean sometidas todas las democracias occidentales a sus delirios islamistas. Ya hemos visto que no tienen escrúpulos en usar a su propia población como escudos humanos, utilizando hospitales, colegios y edificios de viviendas como cuarteles y puestos de mando para provocar así el mayor daño posible a su propio pueblo, creando mártires para su lucha y narrativa para la guerra de propaganda que los medios de comunicación occidentales ayudan a divulgar, justificando las atrocidades de estos terroristas antioccidentales.
La realidad es que Israel encabeza la respuesta del mundo occidental y democrático contra el terrorismo islámico apoyado por dictaduras teocráticas donde las libertades no existen.
Sin embargo, a pesar de su lucha contra el terror en siete frentes distintos, ciertos gobiernos y ciertos líderes socialistas de naciones occidentales han llegado a pedir un embargo armamentístico contra Israel, forzando a Israel a que deje de protegerse o a que abandone a sus ciudadanos todavía en cautiverio. Algunos incluso se han posicionado en contra de Israel, intentando aislarlo políticamente y culpándolo de las bajas dentro de la población civil en Gaza o El Líbano, cuando son los terroristas quienes utilizan a su población civil como escudos humanos.
Es necesario que todos los gobiernos de las naciones occidentales comprendan que la lucha contra el terrorismo islámico requiere una respuesta unificada, decidida y común. Los líderes occidentales, generalmente socialistas, que coquetean con el terrorismo excusando sus continuos ataques a Israel, deben saber que están poniendo directamente en peligro nuestra seguridad.
No nos engañemos. Nuestra civilización nunca ha estado tan atacada por el terrorismo y tan debilitada por aquellos que nos gobiernan, que no entienden que el intento de aniquilación del Estado de Israel, la única democracia en la zona, es tan solo el primer paso de los terroristas hacia la total destrucción de la civilización occidental. Los siguientes seremos nosotros.






















