La consejera Sara Rubira visita un cultivo de viñedo en Jumilla
Las tres denominaciones de origen de la Región de Murcia concentran el 72% de la producción de uva monastrell en España. Esta variedad, cultivada durante años, se ha convertido en un símbolo de la identidad de los vinos de la región, que cada vez son más reconocidos a nivel mundial. Así lo declaró Sara Rubira, consejera de Agua, Agricultura, Ganadería y Pesca, durante su visita a la bodega Parajes del Valle en Jumilla, donde se lleva a cabo la vendimia de 2024.
Reconocimientos y exportaciones en aumento
Rubira destacó el trabajo del sector vitivinícola regional, que continúa cosechando reconocimientos que ayudan a que los vinos de Jumilla, Yecla y Bullas sean más conocidos fuera de España. En 2023, el valor de las exportaciones de vino de la región superó los 157 millones de euros, y los productos se venden en más de 100 países en los cinco continentes.
Apoyo gubernamental al sector vitivinícola
La consejera también subrayó la importancia de promover los vinos murcianos en mercados internacionales, mencionando que este año las empresas de la región han conseguido 5,2 millones de euros en ayudas para tal fin. Además, se han otorgado 5,6 millones de euros a bodegas locales para inversiones en digitalización y sostenibilidad. Rubira afirmó que es esencial respaldar estas inversiones para mejorar la calidad de los vinos producidos en la región.
Innovación y desarrollo sostenible
Durante la visita, Rubira anunció que se está llevando a cabo una reunión con el Ministerio de Agricultura para discutir los desafíos y oportunidades del sector vitivinícola. El Gobierno regional abogará por una mayor inversión en I+D+I y la creación de nuevas variedades de uva monastrell adaptadas a las condiciones climáticas actuales, un proyecto liderado por el IMIDA.
Expectativas de producción
Según las previsiones de la Consejería, la vendimia de este año se espera que sea similar a la de 2023, con una producción aproximada de 53.000 toneladas de uva de vinificación. Sin embargo, la sequía está afectando el sector, resultando en frutos de menor tamaño pero con la calidad necesaria para la producción de vinos regionales. Para mitigar el impacto de la falta de lluvias, se han destinado 1,9 millones de euros para programas de reconversión de viñedos y cosecha en verde, permitiendo a los productores mantener su compromiso con este cultivo.



