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Iberdrola ha registrado un beneficio neto de 5.470,7 millones de euros en los primeros nueve meses del año, un 50,4% más con respecto al mismo periodo del año anterior. El crecimiento ha sido impulsado principalmente por las plusvalías obtenidas de la venta de activos en México, que aportaron 1.165,2 millones de euros a las cuentas de la compañía. Sin tener en cuenta esta operación, el beneficio neto se situaría en 4.305,5 millones de euros, un 18,4% más respecto al año anterior.
El Ebitda del grupo alcanzó los 13.269 millones de euros, un 23% más que en 2023, impulsado por el aumento de las inversiones en redes eléctricas y energías renovables, especialmente en Estados Unidos y Reino Unido. En términos recurrentes, el Ebitda creció un 11%, situándose en 11.551 millones de euros, siendo los países que destacaron como los mercados con mejor desempeño, con incrementos del 25% y el 15% en el Ebitda, respectivamente.
Por otro lado, la empresa ha invertido un total de 12.300 millones de euros en lo que va del año, un 13% más que en el mismo periodo del año anterior. De esta cifra, 4.400 millones se destinaron a mejorar y expandir las redes eléctricas, mientras que otros 4.000 millones se dedicaron a la generación y al suministro de energía, permitiendo la instalación de más de 2.300 MW de capacidad renovable.
Además, el grupo espera cerrar 2024 con un beneficio neto de 5.500 millones de euros, un 14% más en comparación con el año anterior. Además, han elevado su dividendo a cuenta un 14%, alcanzando los 0,23 euros por acción.
Ignacio Sánchez, presidente de Iberdrola, ha destacado la "positiva evolución" del plan estratégico de la compañía, que está acelerando sus inversiones en energías renovables y redes.







