
Convencido de que los trabajadores de la empresa son la columna vertebral del despacho, Emiliano Carrillo, uno de los socios del Grupo Carrillo, sostiene que lo que les diferencia de otros despachos de asesores empresariales es “esa combinación de conocimiento técnico y humanidad”. Su gran reto es “seguir adaptándonos y estar en contante aprendizaje ante esta nueva revolución que estamos viviendo”. Considera que el futuro pasa por la digitalización y la personalización y apuesta por la Inteligencia Artificial, “que, aunque no sustituye al talento humano sí nos permite multiplicar el impacto de nuestros proyectos”, concluye
Grupo Carrillo es una firma de abogados, consultores y asesores tributarios con una sólida trayectoria de más de 45 años, ¿cómo empezó la andadura y cómo han evolucionado a lo largo de estos años?
El proyecto lo inició mi padre, José Carrillo Cano, en 1978, como una pequeña asesoría fiscal en Murcia. En los años 90, con la entrada de los hermanos, se incorporaron más servicios de asesoramiento legal y laboral. Desde entonces hemos crecido hasta convertirnos en un despacho multidisciplinar con presencia en nueve ciudades y cobertura a todo el territorio nacional y más de 100 profesionales. Este crecimiento ha sido fruto del trabajo de varias generaciones y de una filosofía muy clara: poner a las personas en el centro, ya sean trabajadores o clientes, y adelantarnos siempre a sus necesidades.
Ustedes cuentan con un equipo de más de 100 profesionales altamente especializados en el ámbito empresarial, ¿cuál es el valor que los empleados aportan a la empresa?
Las personas, nuestro equipo, es la columna vertebral del despacho. Desde luego que sin ellos no es posible dar el servicio que prestamos. Contamos con expertos en áreas jurídicas, fiscales, laborales y tecnológicas que trabajan de manera coordinada para ofrecer soluciones integrales. Además, fomentamos un ambiente en el que se valora tanto el rigor profesional como la cercanía con el cliente. Somos un despacho que entiende que las empresas no funcionan por departamentos aislados, sino como un todo. En nuestra cultura empresarial no valen los personalismos sino una absoluta colaboración de todas las áreas en cada proyecto que lo requiera.
¿Qué ofrecen ustedes que no lo hagan otras empresas similares? ¿Cuál es su seña de identidad?
Lo que nos diferencia es esa combinación de conocimiento técnico y humanidad y nuestros clientes así lo valoran. Somos muy conscientes de que detrás de cada empresa hay personas, y trabajamos para entender sus retos y acompañarlos en sus decisiones. Yo diría que ponemos mucha pasión en la atención a cada uno de nuestros clientes. Por otro lado, también nos caracteriza el haber democratizado de alguna manera el servicio legal y fiscal especializad. Hemos sabido llevar a la pequeña y mediana empresa productos como el holding, las planificaciones fiscales o las deducciones en cultura que antes solo estaba reservado para las grandes empresas. A mí me gusta decir que, en el sector de la asesoría empresarial, somos un Zara que ofrece los servicios de Prada.
Hoy en día entran en juego nuevos conceptos como las criptomonedas, el bitcoin, etc. ¿cómo asesoran a sus clientes en un panorama tan distinto al tradicional?
No es tan nuevo, ya desde hace unos años nos hemos encontrado que han entrado segundas y terceras generaciones de empresarios que requieren de este tipo de servicios. Son clientes que exigen un tipo de servicio distinto y que nos ha obligado a prepararnos y a contar con talento joven que hable su mismo idioma y comparta las mismas inquietudes. Nuestro reto es seguir adaptándonos y estar en constante aprendizaje ante esta nueva revolución que estamos viviendo.
¿Apuestan por conceptos como la Inteligencia Artificial?
Absolutamente. La Inteligencia Artificial es una de nuestras principales apuestas. Actualmente, tenemos en marcha una decena de proyectos que abarcan desde la automatización de procesos internos hasta el análisis avanzado de datos para ofrecer un mejor servicio a nuestros clientes. La IA no sustituye al talento humano, pero sí nos permite multiplicar su impacto. Al final, lo que buscamos es dedicar más tiempo a lo que realmente importa: la atención, el servicio y el contacto con nuestros clientes.
El Grupo Carrillo avanza al puesto 17 en el ranking de despachos de abogados en España, ¿cómo valora esta posición?
Los rankings son lo que son, no tenemos que volvernos locos. Lo importante del ranking de Expansión es que nos da una visibilidad en el mercado nacional que no teníamos. Nos enorgullece dar esa visibilidad a una empresa murciana, que ha nacido y crecido en esta Región.
Ofrecen, además, una especialización única en el sector de la cultura y el deporte, ¿cómo trabajan en estos campos tan especializados?
Nos gusta pensar que no solo ofrecemos un servicio, sino que contribuimos al desarrollo cultural y deportivo del país, conectando al tejido empresarial con la cultura y el deporte. En el ámbito cultural, por un lado, trabajamos con el inversor, ofreciendo a las empresas entrar en proyectos culturales que nunca antes se habían planteado. Les facilitamos la posibilidad de tener acceso de deducciones fiscales con rendimientos del 20% o más. Y, por otro lado, trabajamos con el promotor de espectáculos en vivo, contribuyendo muchísimo a profesionalizar un sector que no lo estaba. Este año cerraremos el ejercicio con cerca de los 100 millones de euros de capital invertido en proyectos culturales a través de FAM Cultura. Para nosotros es muy satisfactorio ver el impacto que esto tiene para el crecimiento empresarial y cultural del país. En el caso del deporte, se da la paradoja de que las inversiones que se mueven a su alrededor tienen un componente muy emocional y, sin embargo, el derecho deportivo es un campo muy especializado y complejo. Lo que hemos hecho ha sido sumar nuestra experiencia en asesoramiento fiscal y laboral y ofrecerles una visión mucho más integral de sus necesidades y oportunidades. Por ejemplo, hay muchas empresas que patrocinan eventos deportivos, pero desconocen los beneficios fiscales que pueden obtener más allá del valor que tienen para la marca y su visibilidad. Y ese desconocimiento lo hemos detectado incluso en empresas muy grandes.
Disponen de nueve oficinas repartidas por la geografía regional y tienen una sede en Madrid, ¿se han planteado una expansión internacional?
Es una posibilidad que estamos valorando. Nuestros clientes tienen intereses también en el extranjero, y creemos que podemos aportar nuestro enfoque personalizado y nuestro expertise en incentivos fiscales a otros países. Pero queremos dar este paso con la misma solidez y compromiso que hemos mostrado en nuestra expansión nacional.
Recientemente han abierto una oficina en Cartagena, ¿qué les reporta esta ciudad?
Cartagena es una ciudad estratégica para nosotros por su dinamismo empresarial y su tradición cultural. La fusión hace un año con Inforlegal nos permite estar más cerca de nuestros clientes en la zona, ampliar la cartera de servicios de la que hasta ahora disponían y participar activamente en el crecimiento de una región que tiene mucho potencial.
¿Qué enseñanza les dejó la pandemia?
La pandemia nos recordó la importancia de la adaptabilidad. Fuimos capaces de digitalizar todos nuestros procesos en tiempo récord y de mantenernos cerca de nuestros clientes, a pesar de la distancia física. También nos enseñó que el lado humano es fundamental. Muchas empresas pasaron momentos difíciles, y saber que podíamos ofrecerles soluciones en tiempos de incertidumbre fue muy gratificante.
¿Qué opinan del Impuesto sobre Sucesiones y Donaciones, un tema que genera gran controversia y es visto por muchos como uno de los más injustos?
El impuesto es injusto por naturaleza, porque grava transmisiones que no deberían ser gravadas. Y lo que es mucho más injusto es que dependiendo de donde vivas o donde mueras haya ciudadanos que no paguen nada y otros que paguen (y mucho). Al final la utilización del sistema impositivo como moneda de intercambio político entendemos que no es buena ni para las empresas ni para los ciudadanos. En cualquier caso, lo que está claro es que es un asunto que cada vez preocupa más, porque la tendencia del legislador es a mantener su vigencia en todas las comunidades. De hecho, aumentan las consultas de nuestros clientes sobre la forma de minimizar el impacto que tiene en el patrimonio familiar.
¿Cuál es el futuro de los servicios fiscales en España?
El futuro pasa por la digitalización y la personalización. La administración tributaria ya está apostando por el uso de datos masivos y herramientas digitales para mejorar su capacidad de control, y las empresas tendrán que adaptarse a este entorno. Al mismo tiempo, los servicios fiscales no pueden quedarse en la mera presentación de impuestos: deben ser estratégicos, orientados a ayudar a las empresas a optimizar sus recursos y a aprovechar los incentivos disponibles para crecer.
María del Mar Carrillo, es presidenta de las bases del Real Murcia y, entre otros, del Club Real Murcia El Imperial y socia del Grupo Carrillo, ¿cuál es el papel de la mujer en la empresa?
El papel de la mujer en Grupo Carrillo ha sido siempre esencial. En los orígenes de Carrillo estaba la figura de mi madre que jugaba un papel importantísimo en la relación con clientes. Una vez que nos incorporamos al despacho la segunda generación, había mayoría de mujeres (éramos tres hermanas y dos hermanos). Y, a día de hoy, en la firma, el número de profesionales mujeres es superior al número de hombres. Y no porque hayamos querido incorporar intencionadamente más mujeres, nosotros simplemente hemos buscado captar y promocionar el talento profesional.
Su empresa está ubicada en la Región de Murcia, ¿cuáles son las excelencias de una zona como esta?
Cuando hablas con compañeros de fuera se sorprenden del dinamismo de una región que no olvidemos que es uniprovincial. Sorprende que en distintos sectores tan variados tengamos empresas líderes a nivel nacional. Creo que la Región de Murcia es un lugar con un enorme dinamismo empresarial, en el que conviven tradición y modernidad. Tiene un tejido productivo muy diverso, desde la agricultura y la industria hasta los servicios. demás, su ubicación estratégica la convierten en un punto clave para los negocios. Pero lo que realmente destaca es su gente: emprendedora, trabajadora y con un fuerte sentido de comunidad. Todo esto hace que trabajar desde aquí sea un privilegio.
¿Cuáles son los principales problemas a los que nos enfrentamos?
La inseguridad jurídica, los riesgos geopolíticos actuales y, sobre todo, ahora mismo estamos en una transición hacia algo desconocido que es la introducción de la IA en nuestras vidas. Eso nos va a cambiar y creo que todavía no tenemos claro cómo.
Ustedes son una empresa familiar, ¿cree que son este tipo de empresas las que sustentan la economía nacional y regional?
Sin duda. Las empresas familiares son el motor de la economía, no solo en la Región de Murcia, sino en todo el país. Representan la mayoría del tejido empresarial, generan empleo y tienen un compromiso especial con el entorno en el que trabajan. En nuestro caso, ser una empresa familiar nos ha permitido mantener nuestros valores y adaptarnos con rapidez a los cambios, porque detrás de cada decisión está el deseo de construir un proyecto sólido para las próximas generaciones.
¿Hacia dónde camina Grupo Carrillo?
Nuestro objetivo es consolidarnos como uno de los diez principales despachos del país y seguir siendo un referente en innovación y cercanía en el asesoramiento a empresas. Queremos crecer, pero sin perder lo que nos hace diferentes: la atención personalizada y nuestro compromiso con las personas, que son el centro de todo lo que hacemos.
¿Qué hace usted cuando no trabaja?
Estar con la familia lo máximo posible. Me gusta hacer deporte, ahora me ha dado por el gimnasio, y pasar tiempo con los amigos.



