El Ministerio de Transportes ha adjudicado las obras de instalación de pantallas acústicas en tramos de la Red de Carreteras del Estado en la Región de Murcia. El proyecto, con una inversión total de 2.987.671,09 euros (IVA incluido), forma parte del Plan de Acción contra el Ruido (PAR) y el Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia financiado por la Unión Europea a través de NextGenerationEU.
El objetivo de esta iniciativa es reducir los niveles de contaminación acústica en áreas residenciales y proteger a la población cercana a las autovías A-7, CT-33 y MU-30. Además, busca cumplir con las directrices de la Directiva Europea 2002/49/CE sobre la evaluación y gestión del ruido ambiental.
En la autovía A-7, las actuaciones incluyen cinco pantallas acústicas distribuidas entre Lorca y Murcia. En la primera, se colocará una pantalla en la mediana del tramo kilométrico 639-640,4 con una longitud de 291 metros y 2,5 metros de altura, junto con dos pantallas adicionales en la margen izquierda de 88 y 104,5 metros, ambas de 3 metros de altura, mientras que en la segunda, entre los kilómetros 569,5 y 572, se instalarán dos pantallas en la margen izquierda: una de 112 metros con 2 metros de altura y otra de 259,5 metros con 3 metros de altura.
Por otro lado, en Cartagena, la CT-33 contará con una pantalla en el tramo kilométrico 1-2, situada en la margen derecha. Tendrá una longitud de 123,5 metros y una altura de 3 metros. Además, en la MU-30, a su paso por El Palmar, se instalará una pantalla acústica de 298 metros y 4,5 metros de altura, ubicada en la margen derecha entre los kilómetros 7,5 y 9,5.
Las pantallas serán metálicas y estarán formadas por paneles de acero galvanizado o aluminio multiperforado con relleno de lana de roca fonoabsorbente. Las estructuras están diseñadas para poder absorber el ruido de forma efectiva y, en el caso de las pantallas ubicadas en medianas, ambas caras estarán perforadas para minimizar el ruido procedente de ambas calzadas.
Las obras también incluirán la adaptación de los sistemas de drenaje longitudinal y transversal en los tramos afectados para que las nuevas estructuras no interfieran con la funcionalidad de las carreteras. El diseño modular de los paneles permitirá ajustar su tamaño según las necesidades específicas de cada tramo, considerando factores como el viento y las obras de drenaje.