El próximo año, las pensiones contributivas y de clases pasivas tendrán una subida estimada del 2,8%, conforme a la fórmula de revalorización establecida en la Ley 20/2021 de Reforma de las Pensiones. El cálculo se basa en el promedio del IPC interanual de los últimos doce meses, comprendidos entre diciembre de 2022 y noviembre de 2023, según ha informado este jueves el Ministerio de Seguridad Social.
El dato adelantado del IPC de noviembre, publicado por el Instituto Nacional de Estadística (INE), ha permitido anticipar este porcentaje. No obstante, el porcentaje exacto de subida se confirmará el 13 de diciembre, cuando se publique el definitivo. Aunque las variaciones suelen ser mínimas, esta cifra podría ajustarse en una décima.
La revalorización significará un incremento aproximado de 600 euros anuales para quienes perciban una pensión media de jubilación, que pasará de 1.441 euros mensuales en 2024 a 1.481,35 euros en 2025. Para las pensiones medias del sistema, el aumento será de alrededor de 500 euros anuales.
Esta medida busca beneficiar a los cerca de 9,3 millones de personas que reciben más de 10 millones de pensiones contributivas, así como a las 720.148 pensiones del Régimen de Clases Pasivas del Estado.
La ministra de Seguridad Social, Elma Saiz, ha destacado que la subida “es una garantía de tranquilidad para los 10 millones de personas pensionistas” y un ejemplo de justicia social.
“Es fundamental que los pensionistas puedan mantener su calidad de vida sin renunciar a nada, incluso en un contexto de inflación”, afirmó Saiz.