QUO VADIS PSOE
Alberto Castillo Baños
Días después de haber finalizado el congreso socialista de Sevilla, congreso a la búlgara, corren ríos de tinta analizando, opinando o incluso “alabando” lo que ha supuesto para el Partido Socialista Obrero Español esta reunión celebrada en la capital hispalense. Una cosa queda muy clara el objetivo se ha conseguido con creces. Reafirmación del líder. Apoyo sin fisuras a su figura y refuerzo incontestable de unas delegaciones que aplaudieron y jalearon a Pedro Sánchez hasta la extenuación. Hasta los “Pages y Lambanes”, tanto como hablan ante cámaras y micrófonos en la reunión sevillana no dijeron absolutamente nada.
Recordará el desconocido lector, si tiene la edad suficiente para ello, que cuando Franco pasaba por “horas bajas”, el Régimen empezaba a hacer aguas o incluso recibía alguna crítica desde el exterior se preparaba una gran concentración en la madrileña Plaza de Oriente. La última incluso días antes de su ingreso hospitalario y muerte. Todos los males del mundo eran a causa de la “conspiración judeo-masónica” a la que el viejo general achacaba los ataques a su persona y al régimen.
Han pasado los años. Todo quedó atrás afortunadamente y ahora llega el PSOE y monta su particular Plaza de Oriente en la ciudad de Sevilla. Todo les parece poco para el autárquico líder que se dio un baño de multitudes junto al Guadalquivir en los momentos más complicados por los que pasa su mandato. Claro que ahora no hay “conspiración judeo-masónica”. Ahora Santos Cerdán lo achaca todo a la prensa, las redes sociales y los jueces. Dice todo esto y se queda el hombre tan feliz. El caso es que la culpa de todo la tienen los demás y si lo achacamos a las “conspiraciones” pues mejor todavía.
Sánchez no tiene culpa de nada y eso de que haya quince personas claves del partido, referentes en todo caso, que estén bajo sospechas judiciales, investigados por los tribunales o bajo la lupa de las inspecciones, todo eso, es culpa de la “conspiración” anteriormente citada.
Aldama canta como Lola Flores, pero ellos dicen que es el pequeño Nicolas dos. Lobato por decir la verdad se pasa de frenada y a la calle. A Sánchez no se le desvía nadie. Faltaría más. A ver, damas y caballeros asistentes en Sevilla, canten conmigo “Prietas las filas recias marciales nuestras escuadras van…” Oiga, dirá el desconocido lector, ¿eso no era un himno falangista de la OJE? Y que mas da le contesto yo. Lo importante es el amor al líder. La entrega al líder y la adoración a su persona. Y el que se mueva no sale en la foto. Oiga, dice de nuevo el desconocido lector, ¿eso no lo decía Alfonso Guerra? Claro, le respondo yo. Pero ¿acaso no es sevillano el ex líder de aquel viejo socialismo? Pues ya saben “el qué va a Sevilla copia de los qué estuvieron en la silla”. No es así pero tampoco pasa nada por cambiarlo.
El Partido Socialista, volviendo al tema, tiene quince referentes bajo sospecha. Porque nadie sabe qué ha sido del otrora todopoderoso señor Ábalos, don José Luis. O de su hombre de confianza Koldo García Izaguirre. Por cierto en unas declaraciones previas al congreso sevillano, se despachó a gusto diciendo qué Aldama solo busca desestabilizar al PSOE en connivencia con ciertos generales de la Guardia Civil. Toma ya. Esto supera con creces lo de Franco de la conspiración judeo-masónica. O sea que ahora la Guardia Civil, algunos de sus generales, quieren desestabilizar al Partido Socialista. No me negaran qué las declaraciones de la mano derecha de Ábalos y conseguidor bajo sospecha tiene su miga. Claro, dirá el desconocido lector, “de perdidos al rio”
Todo esto es solo una parte de la gran concentración sevillana, celebrada el pasado fin de semana, donde el “amado líder” se dio su particular homenaje. Vamos como hace Maduro en Venezuela que solo le vemos en sus baños de multitudes o cuando ataca a España. Claro que para eso, el dictador “bolivariano” tiene de consejero a Rodríguez Zapatero. Por cierto aclamado también en la vieja Híspalis como un héroe.
Para mí, este Congreso, solo tiene un título por mucho que lo hayan intentado obviar. “El Congreso de los imputados” Hasta ahora han batido el récord de causas abiertas. Un total de 29 magistrados respetado señor Koldo, once de ellos pertenecientes al tribunal supremo, respaldan los cuatro procesos penales graves qué tienen abiertos hasta el momento y que acechan a la Moncloa. Tomen nota por si alguien no lleva la cuenta: Begoña Gómez, señora de Sánchez. David Sánchez, hermano del señor presidente, el fiscal general del Estado, Álvaro García Ortiz y el otro todopoderoso señor Ábalos, don José Luis.
Lo de la señora del presidente es punto y aparte. Hizo su entrada triunfal como una heroína. Agustina de Aragón o Juana de Arco se quedan en mantillas. Doña Begoña desató el éxtasis de los asistentes puestos en pie y aclamándola. Por cierto un pequeño apunte al margen. Esta señora no es la “primera dama” del país. Ese papel corresponde a la mujer del jefe del Estado que, en este caso, es la reina. No confundamos más a la gente. El protocolo lo deja bien claro en el organigrama aprobado en su día y publicado en el BOE. La mujer del presidente tiene trato preferencial, por supuesto, pero no es la primera dama en este país. Ese papel representativo pertenece a la reina. Por cierto repasen mentalmente, ustedes, el comportamiento de las señoras de Suarez, Calvo Sotelo, Felipe González, Aznar, Rodríguez Zapatero o Rajoy. Ninguna de ellas, ninguna, ha tenido el protagonismo de esta señora.
El Congreso, a la búlgara, de Sevilla deja apuntalado al líder, es cierto, pero me permito recordar que el PSOE no es Sánchez. Y cuando una formación política se nutre de la obediencia ciega al líder, cuando este cae, el partido se destroza, sé divide y perece. Ejemplos tenemos varios en la moderna historia de España.
Termino recordando las palabras de Santos Cerdán durante su intervención: “Tenemos una oposición corrosiva que lleva a cabo una estrategia de acoso y derribo que ha hecho irrespirable el clima político en España. Una estrategia de cacería humana con tal de hacer caer un gobierno legítimo. Es, dijo Santos Cerdán, un maremoto de odio y desinformación difundido desde sedes judiciales”
Lo de la “conspiración judeo-masónica” de Franco, versión siglo veintiuno.
Alberto Castillo Baños





















