
La Región de Murcia se encuentra entre las comunidades autónomas con mayor incremento de productividad en la última década, según un informe del Consejo General de Economistas de España. Sin embargo, sigue ocupando posiciones bajas en comparación con el resto del país, junto a Extremadura, Melilla, Canarias y Andalucía.
En el lado opuesto, comunidades como Madrid, Navarra y País Vasco destacan por alcanzar niveles de productividad iguales o superiores a la media de la Unión Europea, consolidándose como las más competitivas.
Desigualdades persistentes entre regiones
El estudio revela que las desigualdades en la productividad entre comunidades autónomas apenas han cambiado en la última década, según José Carlos Sánchez de la Vega, investigador de la Universidad de Murcia y autor del informe. Factores como el peso del sector primario, la temporalidad en el empleo y la baja inversión en I+D explican las diferencias regionales.
España en su conjunto registra un crecimiento anual en productividad real del 0,4% entre 2013 y 2022, frente al 0,8% de la zona euro, situándose como el quinto país con menor avance dentro de los 27 miembros de la UE.
Productividad y sectores clave
El informe señala que las actividades inmobiliarias y financieras son las más eficientes en España, aunque representan solo el 3% de las horas trabajadas. En contraste, el sector industrial muestra un mayor impacto en la productividad, ocupando entre el 10% y el 20% de las horas trabajadas en diversas regiones.
Por otra parte, los momentos de mayor crecimiento en productividad en España se han registrado en periodos de crisis, como la recesión de 2008 y la crisis provocada por la pandemia de 2020, cuando la destrucción de empleo contribuyó a un incremento relativo en el rendimiento del mercado laboral.
Un panorama europeo diverso
A nivel europeo, las economías del norte como Irlanda, Luxemburgo y Dinamarca lideran en productividad, mientras que países como Bulgaria, Grecia y Rumanía se encuentran en los niveles más bajos. Sin embargo, algunas economías con menor renta, como Bulgaria, Eslovaquia y Letonia, han mostrado un dinamismo notable en la última década.



