ECOS DE SOCIEDAD
Alberto Castillo Baños
Recordará el desconocido lector, que ya peine canas, aquella sección fija en nuestros periódicos en los tiempos en los que Franco andaba por estos mundos. Le pusieron por título “Ecos de sociedad” y en ella se daba cuenta de natalicios, peticiones de mano, bodas, primeras comuniones, puestas de largo de las señoritas de la alta sociedad, viajes al extranjero de conocidos matrimonios y así un largo etcétera. Aquella sección, ahí están las hemerotecas para consultarlo, tenía miles de lectores diariamente y junto a las tradicional página de las esquelas eran las más leídas y demandadas. Recuerdo a mi abuela que lo primero que hacía al abrir el periódico era leer las esquelas y después los “ecos de sociedad”. Han pasado los años, la prensa, afortunadamente ya no está sometida a la presión de la censura franquista, ahora padece otro tipo de censura, pero si los editores rescataran la sección de “Ecos de sociedad” tendrían que hacerlo con la agenda judicial en la mano porque, por desgracia, hoy todo pasa por los tribunales especialmente la política y sus protagonistas y actores. Habría que componer una página o incluso un cuadernillo interior dedicado única y exclusivamente al trasiego por los juzgados de España de quienes nos ¿gobiernan?
En cierta ocasión, un reconocido jurista murciano, me dijo: “Cuando la justicia entra por la puerta, la política sale por la ventana”.
Al presidente del Gobierno de España Sánchez, don Pedro, se le presenta un panorama desalentador por completo que hará que se olvide, que ya se ha olvidado, su paseo triunfal por Sevilla y ese Congreso, el número cuarenta y uno de la historia socialista, de reafirmación en torno a su figura y caudillaje. Con la vuelta de los autobuses a sus respectivos lugares, las centurias concurrentes, han pasado página y ahora están en otros menesteres. Comprando el turrón, por ejemplo. Pero al señor presidente se le abre un horizonte nada halagüeño con la cita en los distintos tribunales de personas de su entorno que no van a cesar ni siquiera en la llamada “tregua navideña”. Además son casos que están dañando, muchísimo, la imagen del Ejecutivo y le impiden pasar página tras el paseo triunfal por la capital hispalense. No le va a servir para nada aquel acto de reafirmación. Me temo que los estrategas de la Moncloa están teniendo estos días trabajo extra para intentar frenar lo que se les viene encima durante un mes que se va a hacer angustioso. Una “amarga navidad”.
El próximo lunes, día 16, declara Víctor de Aldama ante el Supremo. Este empresario ya empezó a “cantar” y por ello, pactado por las partes, salió de prisión. Lógicamente, este señor, tendrá que aportar pruebas como dijo en su momento para demostrar sus acusaciones ante el alto tribunal. No olvide, el desconocido lector, que lo de Aldama va unido al caso Ábalos-Koldo. Desde entonces el llamado “conseguidor” ha ido soltando “perlas” en declaraciones de prensa, por medio de sus abogados e incluso en un escrito enviado al Supremo. Su libertad está sujeta a un finísimo hilo y no tendrá más remedio que “cantar” si quiere seguir disfrutando de su libertad. Y si es verdad, por supuesto, que tiene en su poder esas pruebas que alardea tener. Me temo que eso que han acuñado y dicen los socialistas como “papagayos” del “Pequeño Nicolás dos” les va a amargar las digestiones de las comidas navideñas.
Pero la agenda se vuelve a complicar al día siguiente, martes 17, porque comparecerá Koldo. La mano derecha de Ábalos no sabemos por dónde irán sus declaraciones ante el tribunal pero una cosa está clara, diga lo que diga, correrán ríos de tinta y horas de tertulias en los medios analizando lo que haya dicho el “mayor conseguidor” que hasta ahora ha “pillado la justicia y la policía”. Un día después y sin tregua para reponerse de lo que diga el comisionista Koldo, tiene citación ante el juez Peinado, nada más y nada menos que “la señora del señor” doña Begoña Gómez, juzgado 41 de Madrid, aunque imagino y me adelanto a los acontecimientos que la señora no irá. ¿hacemos apuestas? Y una hora más tarde está citado en el mismo juzgado Juan José Güemes presidente del Centro de Emprendimiento e Innovación que tendrá que contar a su Señoría la contratación de la “señora” como directora del África Center. Por cierto, nada más llegar a la Moncloa. Otra más y ya van…
A esto sumemos, esta misma semana, la declaración ante un juzgado de Badajoz del hermano del presidente David Sánchez y de Miguel Ángel Gallardo. Este último, líder de los socialistas extremeños y presidente de la Diputación que está imputado por delitos contra la Administración pública. Y no está solo porque le acompañan en la imputación siete personas más con responsabilidades en la administración regional extremeña.
Como comprobará, el desconocido lector, a don Pedro Sánchez, se le presenta un panorama negro en los próximos días. Va a tener una “Navidad” un poco amarga por mucho que los estrategas de la Moncloa intenten por todos los medios minimizar el daño y el desgaste que va a sufrir el gobierno. Prepárense ustedes a una sesión extra del archifamoso “y tu más” al que por desgracia ya estamos acostumbrados. Recuerden, lo dije antes, “cuando la justicia entra por la puerta, la política sale por la ventana”.
Y como estamos en las previas navideñas termino este humilde comentario con una vieja canción navideña, fue compuesta y estrenada en 1951 le viene que ni pintado el título de aquella inolvidable ranchera que compuso el mítico José Alfredo Jiménez y que han cantado conocidísimas voces del panorama musical de todos los tiempos: Julio Iglesias, Sabina, Amalia Mendoza, Ana Gabriel, Chavela Vargas y últimamente Raphael, la conocida “Amarga Navidad”. Una clásica canción que dice en su estribillo “Diciembre me gustó pa´que te vayas, que sea tu cruel adiós, mi Navidad, no quiero comenzar el año nuevo con ese mismo amor que me hace tanto mal”.
Ya, si eso, cantaremos en otra ocasión “El burrito Sabanero”.
Alberto Castillo Baños





















