
El pasado octubre, trabajadores de Navantia Cartagena salían a las calles a protestar, y este martes, el 56 % de los trabajadores de Navantia han votado en contra del preacuerdo alcanzado el pasado 4 de diciembre entre la dirección de la compañía y los sindicatos sobre el nuevo convenio colectivo. La decisión abre un periodo de incertidumbre respecto al desarrollo de las negociaciones y el futuro de los diferentes centros del grupo público de construcción naval.
Resultados de la votación
De los 4.920 empleados convocados a las urnas, votaron 3.967, con los siguientes resultados: 2.222 votos en contra (56 %); 1.706 votos a favor (43 %); 26 votos en blanco; y 13 votos nulos. Los trabajadores de los centros de Ferrol y Fene (A Coruña), Cádiz y la sede central de Madrid han respaldado mayoritariamente el acuerdo. Por el contrario, en San Fernando y Puerto Real (Cádiz) y Cartagena prevaleció el rechazo.
Cartagena
La plantilla del astillero de Cartagena ha sido clave en la oposición al preacuerdo del convenio colectivo 2022-2027, con 737 votos en contra y una participación del 82,39%. El fuerte rechazo de Cartagena ha marcado una diferencia crucial, convirtiéndola en el "cantón" de resistencia ante el nuevo convenio.
Reacciones de la empresa y sindicatos
La dirección de Navantia ha expresado su respeto hacia la decisión de los empleados, aunque lamenta el rechazo. La empresa destacó que el preacuerdo buscaba "reforzar la compañía frente a los desafíos inminentes", como el aumento de la carga de trabajo, y ofrecer "un marco estable de desarrollo" para la plantilla actual y futura.
Por su parte, Carlos Díaz, presidente del comité del astillero de Ferrol, ha señalado como "curioso" que los centros que más se movilizaron durante las negociaciones, como Ferrol, apoyaran mayoritariamente el acuerdo. Díaz critica que otros centros, donde no hubo protestas ni propuestas alternativas, inclinaran la balanza hacia el rechazo. Además, advirtió que la mesa de negociación con la compañía está "cerrada" y ha pedido una reflexión tanto a los sindicatos como a la dirección de Navantia.
Contenido del preacuerdo rechazado
El documento propuesto incluía varias mejoras sociales y laborales, como; modificación del contrato de relevo para fomentar salidas anticipadas; posibilidad de jubilación voluntaria a los 63 años; y avances en promoción interna, política salarial y clasificación de categorías profesionales.
Ricardo Domínguez, presidente de Navantia, había planteado también abrir el diálogo sobre un plan estratégico para definir la carga de trabajo, las inversiones en los recintos y la incorporación de plantilla en cada centro.



