
Adif ha adjudicado un contrato de 51 millones de euros para el mantenimiento de las instalaciones de control de tráfico y sistemas complementarios en la Línea de Alta Velocidad (LAV) que conecta Madrid con la Comunitat Valenciana y la Región de Murcia. La medida busca garantizar niveles óptimos de eficacia, disponibilidad y funcionalidad en estos tramos estratégicos de la red ferroviaria.
Los trabajos incluyen tareas de conservación preventiva y correctiva de sistemas esenciales como señalización, telecomunicaciones fijas y sistemas de protección y seguridad. Entre las infraestructuras clave se encuentran enclavamientos electrónicos, circuitos de vía, contadores de ejes y sistemas avanzados de control como ERTMS y ASFA. También se supervisarán detectores de caída de objetos y cajas calientes, y el telemando de energía.
Las operaciones se llevarán a cabo desde siete centros de mantenimiento: Valdemoro, Tarancón, Cuenca, Iniesta, Requena, Valencia y Albacete. Según Adif, esta intervención es esencial para mantener el funcionamiento seguro y eficiente de la Alta Velocidad en estos recorridos.



