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Por segunda vez consecutiva, los Presupuestos Generales del Estado (PGE) de 2023 han sido prorrogados de forma automática el 1 de enero, mientras el Gobierno de Pedro Sánchez continúa trabajando en la elaboración de unas nuevas cuentas públicas para el ejercicio 2025. Esta situación coloca a España ante la décima prórroga presupuestaria de la democracia, un hecho que no ocurría desde que las cuentas de 2018 fueron prorrogadas en dos ocasiones.
El Ejecutivo ha subrayado que la aprobación de unos nuevos presupuestos es una "prioridad", aunque reconoce la dificultad que supone obtener el apoyo necesario en un Parlamento fragmentado. La reciente reforma fiscal aprobada, sin embargo, ha allanado el camino para que las negociaciones avancen con mayor solidez.
Mientras tanto, el Consejo de Ministros ha aprobado los criterios para la aplicación de la prórroga de las cuentas de 2023, que seguirán vigentes hasta la aprobación de los nuevos presupuestos.
El Gobierno ya ha definido el límite de gasto no financiero, conocido como "techo de gasto", para 2025, que se sitúa en una cifra récord de 199.171 millones de euros. Además, la senda fiscal proyectada prevé reducir el déficit público al 2,5% del PIB en 2025, al 2,1% en 2026 y al 1,8% en 2027.
Este esfuerzo por recortar el déficit estará acompañado por una disminución progresiva de la deuda pública, que se estima que caerá por debajo del 100% al final del periodo.
Además, el Ejecutivo prevé que la economía española registre un crecimiento del PIB del 2,4% en 2025, tras el avance del 2,7% estimado para 2024. El Banco de España, por su parte, se muestra más optimista, proyectando un crecimiento del 2,5% para 2025.
Por otro lado, en cuanto a empleo, confían en la creación de alrededor de 500.000 puestos de trabajo al año, lo que permitiría superar los 22 millones de ocupados en 2025. Asimismo, la tasa de paro continuaría su descenso, pasando del 11,2% en 2024 al 10,2%, con una proyección del 9,7% para 2026.




