
La Comunidad Autónoma de Murcia ha implementado un protocolo que permitirá a las farmacias de la Región resolver posibles conflictos con consumidores a través de la Junta Arbitral de Consumo. La medida, suscrita entre la Consejería de Empresa, Empleo y Economía Social y el Colegio Oficial de Farmacéuticos de Murcia (Cofrm), busca mejorar la resolución de disputas relacionadas con productos y servicios no sanitarios, como geles o cepillos de dientes.
En caso de desacuerdo, se constituirá un órgano arbitral que contará con un representante del Colegio de Farmacéuticos. Según la consejera Marisa López Aragón, esto garantiza una resolución basada en conocimientos técnicos especializados, fortaleciendo la confianza del consumidor.
El acuerdo también contempla la formación de farmacéuticos en normativas de consumo y establece un sistema de alerta para la rápida retirada de productos defectuosos. La implementación será supervisada por una comisión mixta que evaluará anualmente el cumplimiento del protocolo.


