El ministro de Pesca, Luis Planas, junto con los consejeros de pesca de la Región de Murcia, Andalucía, Cataluña, Baleares y Comunidad Valenciana, han delineado una hoja de ruta para asegurar el futuro de la pesca en el Mediterráneo tras el reciente acuerdo alcanzado con la Comisión Europea. El plan busca equilibrar la sostenibilidad ambiental con la viabilidad económica y social del sector pesquero.
Entre las principales medidas acordadas se encuentra la subvención del cambio de mallas en las redes de arrastre para mejorar su selectividad, una iniciativa que será financiada al 100%. Estas modificaciones permitirán recuperar los días de pesca del pasado año y beneficiarán a 314 buques de costera y 246 de pesquería mixta.
Las ayudas cubrirán la adquisición de hasta dos copos por buque de pesca costera y hasta cuatro para embarcaciones con pesquería mixta, con un máximo de 1.000 euros. Además, las embarcaciones que ya dispongan de mallas certificadas podrán solicitar apoyo para adquirir nuevos aparejos. Las solicitudes deberán incluir facturas y justificantes de pago, y se espera que los fondos comiencen a entregarse en el segundo semestre.
Otro de los puntos clave es la búsqueda de financiación del Fondo Europeo Marítimo, de Pesca y Acuicultura (FEMPA) para cubrir hasta el 100% del coste de las puertas voladoras, una medida que reduce en un 30% el consumo energético de las embarcaciones y mejora la protección del medio marino. Además, se mantendrán los días de paralización temporal, con 52 días compensados económicamente, de los cuales 30 corresponden a reducción de esfuerzo y 22 a vedas.
Planas anunció que en el próximo Consejo de Ministros de Pesca, previsto para el 27 de enero, propondrá un debate para modificar el reglamento sobre la pesca en el Mediterráneo. España buscará adaptar el plan multianual del Mediterráneo occidental para lograr un marco de gestión más flexible, basado en informes científicos actualizados sobre los recursos pesqueros. Asimismo, se reexaminará el caso de la merluza, con la intención de explorar alternativas científicas que puedan avalar una mayor sostenibilidad y eficiencia en su pesca.
El ministro destacó la importancia de estas medidas para asegurar la viabilidad del sector pesquero en el Mediterráneo. “No hay Mediterráneo sin pescadores, y estas acciones buscan proteger la actividad pesquera mientras avanzamos hacia una pesca más sostenible y tecnológicamente avanzada”, finalizaba.