
Aurelian Biotech ha presentado los avances del biohacking aplicado al olivar español mediante su producto Fertizel, que permite incrementar un 25% la producción de aceituna, un 15% la cantidad de oleosomas y reducir la vecería. Los resultados, obtenidos en variedades como picual y arbequina, demuestran una mejora significativa en la producción de aceite de oliva en España, según declaró su CEO, Félix Navarro.
Avances científicos en la producción oleícola
El estudio, respaldado por imágenes tratadas con técnicas de criogenización y CRYO-SEM, ha evidenciado los beneficios de Fertizel, un bioestimulante que utiliza partículas de biocatálisis natural para alargar la "primavera" del olivo, preservar agua en las vacuolas y fortalecer el árbol frente a la sequía. Con aplicaciones en primavera y verano, el producto mejora el vigor del olivar, disminuye la pérdida de aceitunas en verano y estabiliza la producción anual, mitigando la vecería.
Impacto potencial en la producción nacional
El biohacking podría suponer un crecimiento del 7,5% en la producción nacional de aceite de oliva, equivalente a 90.000 toneladas anuales. En un país donde más del 30% del olivar, especialmente de secano, enfrenta desafíos por la vecería y el cambio climático, Fertizel se presenta como una solución viable para garantizar cosechas más homogéneas y sostenibles.
Resultados sobresalientes en almazara
Los ensayos realizados por Aurelian Biotech han mostrado un aumento del 30% en la producción de kilos de aceituna y un rendimiento medio de aceite del 22,19% en almazara, superando las expectativas de rentabilidad para los agricultores. Además, la mayor abundancia de oleosomas no solo intensifica el rendimiento del fruto, sino que también mejora la calidad y conservación del aceite obtenido.
La importancia estratégica del sector
España produce el 70% del aceite de oliva de la Unión Europea y el 45% del mundial, con Andalucía como región líder, aportando el 80% de la producción nacional. Fertizel podría ser clave para garantizar la sostenibilidad y competitividad del sector en el contexto global.
Una tecnología para el futuro del olivar
"El biohacking marca un antes y un después en la producción oleícola española," afirmó Navarro, destacando la necesidad de que agricultores y almazaras adopten estas innovaciones tecnológicas para afrontar los retos del cambio climático y la creciente demanda global de aceite de oliva.




