Cartagena, Covadonga de la enseñanza
![[Img #106583]](https://murciaeconomia.com/upload/images/01_2025/7411_5-pintura-mural-biblioteca-ies-pedro-penalver.jpg)
La escuela y la despensa, la despensa y la escuela: no hay otras llaves capaces de abrir camino a la regeneración española; son la nueva Covadonga y el nuevo San Juan
Joaquín Costa. Discursos
Cartagena, Covadonga de la enseñanza: un mural y una frase alusiva al poder de la enseñanza del pensador regeneracionista Joaquín Costa nos lleva hoy a recordar que Cartagena fue una ciudad pionera hace ya 125 años en la construcción de las Escuelas Graduadas, un entonces novedoso sistema educativo que dividía a los alumnos por edad y nivel.
La pintura mural de Joaquina López nos transporta hasta comienzos del siglo XX, momento en el que Cartagena vivía un boom constructivo, cultural y económico que la situó entre las ciudades punteras del panorama nacional: en aquella España triste de los caciques y el pesimismo tras el Desastre del 98 los cartageneros disfrutaron de una ciudad viva y con gran actividad cultural. En ese contexto un alcalde visionario, Mariano Sanz Zabala, puso en marcha un proyecto que fue posible gracias a la confluencia de tres aspectos: la bonanza económica, la existencia de un grupo de pedagogos eficientes y el apoyo político.
Cartagena conocía en los albores del nuevo siglo un desarrollo económico sin precedentes: era una plaza militar consolidada, tenía un arsenal a pleno rendimiento, se habían completado las infraestructuras ferroviarias, la ciudad se expandía hacia los modernos ensanches y el Banco de Cartagena atraía hacia la ciudad los capitales de la minería, ladeando hacia la cuenca minera los problemas sociales.
El segundo aspecto positivo fue la existencia de técnicos conocedores de la materia: en este sentido diremos que la presencia en la ciudad de un equipo de arquitectos cualificados al servicio del Modernismo como Tomás Rico Valarino, que diseñó el pionero edificio de la calle Gisbert; y el pachequero Pedro Cerdán, autor de los colegios de Murcia, fue muy importante, siendo lo principal la presencia en Cartagena de los ilustres maestros Félix Martí Alpera y Feliciano Martínez Muñoz, los cuales (curtidos en viajes de estudio por media Europa) diseñaron un nuevo sistema educativo, pues la clasificación de los alumnos en grados presentaba la necesidad pedagógica de elaborar nuevos criterios para los agrupamientos, la distribución del espacio escolar y el papel de los maestros.
Las escuelas graduadas, en Cartagena y luego en Murcia (colegios Cierva Peñafiel, García Alix y Andrés Baquero) fueron una realidad gracias también a la labor regeneracionista del rector de la Universidad de Murcia en aquel tiempo, Andrés Baquero; y de la gestión política de los ministros de Alfonso XIII Juan de la Cierva y García Alix. Las Escuelas Graduadas de la calle Gisbert cumplen 125 años y son un recuerdo permanente en la historia de nuestra ciudad y nuestra región.




















