
El Ministerio de Trabajo ha propuesto un aumento del Salario Mínimo Interprofesional (SMI) del 4,4% para 2025, lo que supondría un incremento de 50 euros mensuales hasta alcanzar los 1.184 euros en 14 pagas. Sin embargo, el consenso con la patronal y los sindicatos se presenta complicado, como se analizará en la reunión que mantendrán las partes este miércoles.
Un incremento polémico
La propuesta, respaldada por el comité de expertos y alineada con el compromiso de que el SMI represente el 60% del salario medio según la Carta Social Europea, ha sido recibida con escepticismo. CEOE y Cepyme consideran que el aumento es "inasumible," especialmente para pequeñas empresas. Según Cepyme, este incremento supondrá un coste salarial total para las empresas de entre 1.816 y 1.903 euros al mes, incluyendo cotizaciones sociales.
Por su parte, sindicatos como CCOO y UGT consideran insuficiente el aumento y plantean una subida mayor, entre el 5% y el 6%, para situar el SMI en 1.200 euros mensuales. También exigen que se aclare si esta renta mínima quedará exenta de tributación en el IRPF, una decisión que depende del Ministerio de Hacienda.
Trabajo busca flexibilidad y consenso
El secretario de Estado de Trabajo, Joaquín Pérez Rey, aseguró que la posición del Ministerio es "flexible" y que el objetivo es llegar a un acuerdo que satisfaga a todas las partes. La ministra de Trabajo, Yolanda Díaz, también ha pedido "altura de miras" a empresarios y sindicatos para dar "una buena noticia" a los trabajadores.
Historial de desacuerdos
En los últimos años, las subidas del SMI han sido acordadas únicamente con los sindicatos, sin el respaldo de la patronal. CEOE y Cepyme rechazaron las subidas de 2021, 2022, 2023 y 2024 por no atender sus demandas de indexación del SMI a contratos públicos o bonificaciones para el sector agrario.
El desenlace de la negociación sobre el SMI para 2025 determinará si se logra un acuerdo global o si, nuevamente, se aprueba sin el apoyo de los empresarios.






