
La Región de Murcia avanza en la ordenación de la Formación Profesional (FP) con el inicio de la tramitación de un nuevo Decreto que adapta esta modalidad educativa a la normativa estatal y refuerza su vinculación con el tejido empresarial. Así lo anunció el consejero de Educación y Formación Profesional, Víctor Marín, tras dar cuenta al Gobierno regional del proceso.
Un marco actualizado y adaptado
El Decreto establece el marco jurídico de los grados de Formación Profesional en sus niveles Básico, Medio y Superior, además de los cursos de especialización. Este marco se completará con currículos específicos y normativa posterior. El documento ya está en consulta pública a través del Portal de Transparencia, permitiendo que cualquier persona o entidad presente alegaciones durante un plazo de siete días hábiles.
Novedades y avances clave
Entre las principales innovaciones del Decreto destacan:
- Modelos de prácticas personalizadas, adaptados a las características de cada familia profesional, necesidades del alumnado y requerimientos del tejido empresarial.
- Formación Profesional de carácter dual, con más horas de prácticas en empresas y una mayor colaboración entre centros educativos y empresas.
- La creación de la figura del tutor de prácticas, cuya labor evaluadora será clave en la flexibilización de los programas.
Actualmente, la Administración regional mantiene 8.458 convenios con empresas para acoger a estudiantes de FP, con una vigencia de cuatro años. Esto refleja el compromiso de las empresas con la formación de futuros profesionales, pese a las trabas impuestas por el Gobierno central, como la obligatoriedad del alta en la Seguridad Social para los estudiantes en prácticas.
En respuesta, el Gobierno regional ha destinado 550.000 euros de fondos propios para cubrir estos costes y garantizar la continuidad del modelo. Este nuevo Decreto busca fortalecer la relación entre FP y empresas, alineándose con las necesidades del mercado laboral.
Beneficios para estudiantes, empresas y centros educativos
El Decreto promete:
- Mejorar la empleabilidad de los estudiantes mediante una formación técnica adaptada a un entorno real.
- Proveer a las empresas de profesionales cualificados que respondan a las demandas del mercado.
- Optimizar la gestión de los centros educativos al adaptar la FP a las realidades socioeconómicas de la Región.



