Tienes activado un bloqueador de publicidad

Intentamos presentarte publicidad respectuosa con el lector, que además ayuda a mantener este medio de comunicación y ofrecerte información de calidad.

Por eso te pedimos que nos apoyes y desactives el bloqueador de anuncios. Gracias.

ENTREVISTA

José Manuel Chacón: “Cartagena va levantando el vuelo poco a poco y sería necesario contar con mayores ayudas”

El arquitecto, especializado en patrimonio, sostiene que es “fundamental actuar en los solares abandonados del casco”

Ángela de la Llana Domingo, 26 de Enero de 2025 Tiempo de lectura:

 

A juicio de uno de los arquitectos más reconocidos de la Región de Murcia, premiado con frecuencia por su brillante trabajo en la rehabilitación de edificios de carácter patrimonial e histórico, “Cartagena va levantando el vuelo poco a poco y creo que sería necesaria un poco más de ayuda porque esta ciudad es la locomotora del turismo regional”. José Manuel Chacón, doctor Arquitecto y Máster en Restauración de Patrimonio Histórico, dice ser una persona “muy positiva”, pero reconoce que “el incierto panorama internacional que vivimos actualmente influye en el futuro de la arquitectura. Aunque debería de ser halagüeño, es muy difícil valorarlo tal y como está el panorama actual, con la subida de costes en los materiales yo veo un futuro complicado”, sostiene.

 

¿De dónde nace su interés con la arquitectura?

 

Mi primera conexión con la arquitectura es a través de mi padre, que era aparejador, y empezó trabajando en Torremolinos cuando yo era muy pequeño. Luego, ha sido aparejador del Ayuntamiento de La Unión 30 años. En casa, tenía una mesa con sus reglas y sus instrumentos de trabajo, los compases y los planos, y a mí me llamaba la atención. Además, se me daba bien el dibujo. De mis cinco hermanos ninguno salió por la rama de la arquitectura, yo he sido el único. Con 14 años ya tenía muy claro lo que quería ser.

 

Usted es propietario de un estudio de arquitectura en Cartagena, ¿cuál es su seña de identidad?, ¿qué le diferencia de otros profesionales?

 

Mi gusto y mi pasión por la parte de la historia. Al hablar de arquitectura, la historia se ve en los edificios que tienen carácter patrimonial. En el año 2000, hago mi primera obra histórica después de ganar el concurso de rehabilitación de la Muralla Púnica, con Alberto Ibéro, compañero y amigo. Eso ya me empieza a marcar una trayectoria, y en el año 2004 hago el primer master que se implanta en la Región de Murcia sobre patrimonio histórico, quizá sea esa la faceta que más me carme caracteriza. También hago obras contemporáneas, como el edificio de la UNED, que lo hicimos nada más acabar la carrera tres amigos y yo, eso fue en la década de los noventa. Pero si algo me diferencia, es que trabajo la arquitectura vinculada al patrimonio, y a la rehabilitación.

 

Un arquitecto es como un artista que tiene que tener cierto “duende” para el diseño, ¿de dónde nace el suyo?

 

La carrera, como se estudia hoy en día, no tiene nada que ver como se estudiaba antiguamente. Evidentemente, el duende yo creo que no existe, es una cuestión de trabajo trabajo y trabajo. Mi profesor de proyectos, Andrés Perea, hablaba de que hay que sudar sangre, de que la inspiración no existe. El lápiz, que se utilizaba en aquella época, hoy en día ha dejado de usarse y esa parte artística de la profesión hay que ponerla ya un poco entre paréntesis, porque ahora, las herramientas con las que trabajamos y el lenguaje digital ya no es como antes. Antes, se trabaja mucho el dibujo en primero y segundo de carrera y era muy potente la parte artística con los dibujos de carboncillo, la acuarela, etc. Esa preparación hoy en día se cuida menos. 

 

¿Cuál es el arquitecto que más le ha marcado en su carrera profesional?, ¿o es usted de los que defiende un estilo propio lejos de cualquier influencia?

 

Sin duda, le Corbusier, que es un profesional que rompe con la forma tradicional de hacer arquitectura. De alguna manera, hace la arquitectura industrial, y un tipo de trabajo que pone la adquisición de la vivienda prácticamente a la altura de cualquier bolsillo. Estamos hablando de los años 20, años 30 y el estilo se extiende a todo el mundo. Se trata de una arquitectura mucho más económica, con formas rotundas, sin decoración. Evidentemente, él marca una forma de ver la arquitectura. Posteriormente, aparecen otros grandes arquitectos como Van Der Rohe, Alvar Aalto, etc.

 

Usted es Máster en Restauración de Patrimonio Histórico por la Universidad Politécnica, ¿qué le aporta esta formación?

 

Me ha aportado los conocimientos que yo necesitaba tener para seguir vinculado al tema del patrimonio. Esa trayectoria la inició con un concurso que sale de la Muralla Púnica, en el año 2000 aproximadamente. Evidentemente, la experiencia del año 2000 al 2004, que es cuando se hace ese máster, me sirve para completar esa formación. Por un lado, el conocimiento, por otro, la experiencia. Y esa trayectoria es la que me ha llevado hasta aquí

 

Restaurar el patrimonio histórico no será fácil ya que habrá que hacer un estudio pormenorizado del edificio, contar en ocasiones con la colaboración de arqueólogos, etc.

 

En la intervención en un edificio con carácter patrimonial, es fundamental la parte histórica. Es decir, hay una parte de investigación en archivos, para sacar toda la documentación y la información que se pueda. Desde los planos, fotografías antiguas, documentos, etc. que nos pueden dar mucha información, que es fundamental para realizar una intervención sobre todo reduciendo el número de incógnitas. No es como un edificio de obra nueva, que partes de un solar vacío y construyes un edificio. En el tema histórico, es muy relevante tener cuantos más datos mejor.

 

Entre sus trabajados destaca la rehabilitación numerosos edificios patrimonio regional, como el castillo de Águilas y el Casino de Cartagena, ¿de qué obra se siente más orgulloso?

 

Del Cuartel de Instrucción de Marinería, llamado de presidiarios, esclavos y moros, que fue su nombre original. Es ese cuartel que tenemos en el Puerto construido a finales del siglo XVIII. Fue una suerte estar en esa intervención, ganada a concurso en el año 2006 y que coincidió con la elección de mi tesis doctoral. Durante cuatro años, estuve trabajando e investigando el edificio, me encontré muchos documentos y archivos en lugares como el del Viso del Marqués en Simancas, el Histórico Militar y el Arsenal de Cartagena, y con ese conocimiento adquirido pude desarrollar mucho mejor el proyecto. Tener conocimiento del edificio me ayudó mucho para tomar algunas decisiones en la dirección de obras, que para mí fueron fundamentales y apoyadas en esa investigación.

 

Ha recibido numerosos premios a lo largo de su carrera profesional, entre ellos el premio regional de arquitectura de la Región de Murcia, en la categoría de edificación por la rehabilitación del Cuartel de Instrucción de Marinería para la UPCT, ¿qué le aportan estos reconocimientos?

 

Me aportan satisfacción personal, que siempre es buena en cualquier trayectoria profesional. Siempre es bueno que reconozcan tu obra, y casi todos mis premios están vinculados al patrimonio histórico. También son importantes como currículum, en muchos concursos te piden demostrar una solvencia técnica, y los premios ayudan.

 

Usted que conoce bien Cartagena ¿qué cree que falta por hacer desde el punto de vista arquitectónico?

 

Hay muchas cosas que me gustarían hacer todavía, por ejemplo, trabajar en alguna materia de costas, poder intervenir en estos magníficos castillos y fortalezas que tenemos por toda la costa. También me gustaría hacer alguna intervención, y alguna cosa he hecho, en la Sierra Minera. Me parece que este lugar es una parte de nuestra historia que la tenemos olvidada, y la explotación minera no afecta solamente a Águilas, Mazarrón, Cartagena y La Unión, que es toda la cornisa mediterránea, marca también la historia de la Región. Con frecuencia nos preguntamos por qué vienen aquí los Romanos, los Fenicios, y eso es algo que desde la comunidad no se apoya mucho, y yo creo que hay que intervenir ahí, porque tenemos un patrimonio minero que hay que ponerlo en alza y hay que hablar de él.

 

¿Qué le parece el abandono de edificios y la proliferación de solares en el casco histórico?

 

Me parece algo muy malo, por qué estamos defendiendo la historia y ahí tenemos la cruz de la moneda. La cara es este patrimonio que se va rehabilitando y que está cambiando la economía local en la ciudad, gracias a los cruceristas que vienen por esta recuperación que se ha hecho durante los últimos 20 años. La primera instalación que abre Cartagena Puerto de Culturas al turismo es la Muralla Púnica y el Castillo de la Concepción, que se abre en el año 2001. Ahora, cada vez vienen más turistas, y eso se debe al patrimonio de la ciudad. Yo apuesto por el centro, vivo y tengo mi estudio en el casco histórico, y soy un ferviente defensor y animador a la gente para que se vengan a vivir esta zona.

 

¿Cómo solucionaría usted el problema de los solares y los edificios abandonados?

Es difícil, porque todavía no se ha conseguido dar con la fórmula. La alcaldesa, en este último año, ha comunicado a todos los propietarios de solares que tienen la obligación de darle una solución, por qué no podemos tener el casco histórico así. Ahora, que luego la propia administración edifique esos solares, yo lo veo muy complicado, pero no imposible. De hecho, algunas cosas se van haciendo. Hay que llegar a un equilibrio y eso hay que estudiarlo muy bien.

 

¿Cuáles son los principales problemas a los que se enfrenta la ciudad de Cartagena desde el punto de vista urbanístico?

 

El casco histórico es mejorable, se debería de empezar a taponar esas heridas por qué la ciudad tiene esas hemorragias, como los solares abandonados, que son cerca de 200, y es fundamental actuar. Lo que no debería ser un problema, es que muchos promotores no se meten a edificar en el casco histórico por el tema de los yacimientos arqueológicos en el subsuelo. Precisamente, eso debería de entenderse como una oportunidad, no es un problema. En Cartagena tenemos ejemplos como la Casa de la Fortuna, el Augusteum, el Teatro Romano etc. Hay que buscar, tenemos que seguir encontrando esa ciudad fenicia, que es el futuro de Cartagena.

 

¿Podría valorar el reciente Plan General de Ordenación Urbana que ha elaborado el Ayuntamiento?

 

Es un plan muy necesario, que ahora mismo está en revisión, y ha tenido cientos de alegaciones. No podemos ir trabajando con el plan de 1987.

 

¿Cómo está posicionada la arquitectura de la Región de Murcia en el panorama nacional?

 

Yo creo que bien, hay buena arquitectura y unos profesionales que están haciendo cosas interesantes que se llevan sus premios.

 

¿Qué le parece el elevado incremento de la vivienda?

 

El precio de la vivienda también viene provocado por las condiciones geopolíticas. Es lamentable, sobre todo para la gente joven. Yo creo que ese es un tema que los gobiernos, tanto regionales como el central, tienen que solucionar. Es muy complicado, y encima la construcción ha subido muchísimo. Hoy el día el metro cuadrado de la vivienda, que estaba a 1.000 euros, se sitúa cerca de los 2.000. Además, ha subido el acero, el hierro, el hormigón, el aluminio. Claro que nos ha afectado el panorama internacional de forma negativa.

 

Usted destaca también por su parte solidaria, entre otras cosas un viaje a Haití con la ONG Bomberos en Acción para participar en el proyecto de construcción de refugios para los damnificados del terremoto de Haití. 

 

Eso fue en el año 2010. Tras el terremoto de Haití, bomberos en acción quiso hacer una acción rápida en la zona y construir allí una serie de refugios, y se les ocurrió poner un anuncio en el colegio de arquitectos e inmediatamente ellos nos lo trasladaron a todos los asociados. Yo fui uno de los que me apunté, había que hacerlo. La verdad es que fue una experiencia agridulce porque meterse en ese mundo y vivir lo que vimos allí fue muy duro, porque es uno de los países más pobres del mundo, y encima estaba reventado, las casas y los edificios derruidos. Sin embargo, fue una experiencia muy agradable, conocía muy buena gente e hice amistad con personas como Juan Roldán, que es una persona encantadora y con un conocimiento fantástico de las estructuras y su participación fue fundamental. Yo recomiendo a todo el mundo que, si pueden hagan algún tipo de actividad de este tipo en la vida, algo que ayude a poner nuestro conocimiento al servicio de los demás.

 

Ha escrito, además, varios Libros de arquitectura, como el conmemorativo del centenario del Gran hotel de Cartagena: “Celestino Martínez y el Gran Hotel. El valioso e inédito legado de Miguel Martínez”, ¿tiene un nuevo volumen previsto?

 

Sí, con dos amigos, José Ibarra y Diego Quevedo, vamos a sacar un libro que es resume la historia de un elemento con carácter patrimonial industrial, que es la grúa Sanson. Lo hemos realizado después de cuatro años de investigación, y es muy gráfico ya que hemos metido muchas fotografías, incluso algunas que son inéditas de la grúa. La gente no se imagina la importancia del protagonismo que tuvo esa grúa en el desarrollo económico de la ciudad. Intervino en muchísimos trabajos, por ejemplo, en la colocación de los muertos de hormigón en los diques de Curra y de Navidad, también hizo operaciones de rescate y salvamento al sacar coches caídos al agua o rescatar algún buque o barco en altamar. El libro, que está en PDF ya se ha llevado un premio y ahora lo que vamos a hacer es presentarlo en papel, con la colaboración de la fundación Alonzález y la librería náutica Robinson. La parte más bonita de la experiencia ha sido la parte humana, en la que hemos localizado al antiguo y último gruista que tiene 94 años y le hicimos una entrevista y nos contó muchas anécdotas.

 

¿Qué problemas considera usted que sufre la Región de Murcia?

 

Si Murcia tiene algún problema por ser una región periférica Cartagena lo es más. Estamos más alejados del centro de España. Yo noto la falta del AVE como usuario, aunque vamos mejorando, tenemos un aeropuerto. Siempre podemos pedir estar mejor, pero no me gusta quejarme, quiero ser positivo y creo que conseguiremos que llegue el AVE a nuestra ciudad. Lo que quiero es que se hagan proyectos y se agilicen los trámites. Yo veo que la obra pasa por unos procesos muy largos de gestión de concurso, de licencias, licitaciones, muchos problemas durante la obra, y eso es muy largo. También el tema medioambiental es importante, pero es a nivel global y tenemos que luchar para dejar un planeta mejor a nuestros herederos.

 

¿Hacia dónde cree usted que camina la arquitectura?

 

La arquitectura está enfocada, por un lado, en el tema del patrimonio, que es donde yo trabajo y, por otro, la arquitectura residencial que está muy afectada y tocada por el tema de la especulación. Es muy difícil separar la arquitectura como negocio. Yo suelo acudir a los concursos que están financiados por la administración pública, donde ahí la especulación no existe. Rehabilitar un edificio, como una catedral, o un castillo, no tiene nada que ver con otro tipo de arquitectura. El futuro debería de halagüeño, pero es muy difícil valorarlo tal y como está el panorama actual, con la subida de costes en los materiales yo veo que tiene un futuro complicado, aunque me gusta acabar con esperanza.

 

¿Hacia dónde Camina José Manuel Chacón?

 

No tengo actualmente proyectos de futuro, porque para mí el futuro es lo que me pueda salir mañana. Nosotros trabajamos siempre a medio plazo y con un mes por delante como mucho. Yo quiero mantener mi trayectoria por la vía del patrimonio, y estoy abierto a cualquier cosa. Ahora vamos a iniciar un proyecto muy bonito con la Autoridad Portuaria, que es un edificio de nueva planta administrativo, en Santa Lucía. Yo soy el redactor del proyecto y el director de la obra. Ahí tengo dos años por delante que van a ser apasionantes, porque se trata de un proyecto complejo, pero que está en el punto de mira. La Autoridad Portuaria forma parte de la ciudad y cualquier cosa que hacen revierte en todos, para mejorarla.


Nosotros hicimos la remodelación del Puerto y ha quedado muy bien la zona. La ciudad está mucho mejor que hace 20 años, también que hace 10, y yo creo que tenemos que seguir en esa línea. Cartagena va levantando vuelo poco a poco y creo que sería necesaria un poco más de ayuda del eregional.

 

¿Qué hace usted cuando no trabaja?

 

Me gusta relajarme. Aun no pienso en jubilarme y espero trabajar mientras me acompañe la razón y me aguante el cuerpo. Disfruto leyendo, dibujando, pintando, haciendo un poco de ejercicio, me gusta pasear y si puedo viajar. Disfruto mucho en los viajes por Europa con mi hija, mi yerno y mi nieto Alejando, que tiene seis meses.

 

 

Culto, inteligente, trabajador y muy familiar

 

Con una humildad y sencillez propia de los grandes profesionales, se autodefine como “una persona normal a la que le gustan las cosas sencillas”. Pedro Cerezuela, uno de sus amigos más cercanos, define a José Manuel Chacón como “una persona muy trabajadora, siempre positivo, que no pierde el tiempo en rencillas ni rencores y que siempre busca el consenso y el debate sano y respetuoso”.

En su faceta más personal Cerezuela, lo califica como “culto e inteligente (no siempre se dan ambas cosas a la vez), comprometido con el medio ambiente, buen guitarrista y muy aficionado al jazz. Le encanta la música y no se pierde el concierto de Año Nuevo cada mañana del 1 de enero”. Es, según explica, un padre ejemplar, abuelo en rodaje e inmenso amigo. “La mejor definición de José es que es una buena persona, en todos los sentidos y con todo lo que eso significa”, concluye.

Él dice que le gusta relajarse cuando no trabaja. “Aun no pienso en jubilarme y espero trabajar mientras me acompañe la razón y me aguante el cuerpo”, señala. Su tiempo libre lo invierte leyendo, dibujando, pintando y haciendo un poco de ejercicio. También le gusta pasear y viajar. “Disfruto mucho en los viajes por Europa con mi hija, mi yerno y mi nieto Alejando, que tiene seis meses”.

 

 

 

Con tu cuenta registrada

Escribe tu correo y te enviaremos un enlace para que escribas una nueva contraseña.