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El Gobierno ha decidido, con el visto bueno de los sindicatos, pero no de la patronal, de aumentar el salario mínimo interprofesional para 2025 en 50 euros, lo que eleva su cuantía un 4,41%, hasta los 1.184 euros brutos mensuales repartidos en 14 pagas (16.576 euros al año). Así lo ha anunciado la ministra de Trabajo, Yolanda Díaz, una vez concluida la última mesa de negociación con los agentes sociales.
“El diálogo social funciona en nuestro país, y damos un paso adelante dando una buena noticia a los trabajadores. Quiero agradecer a los agentes sociales su participación, también a la patronal, que esta vez ha presentado propuestas concretas pese a que no ha sido posible alcanzar un acuerdo a tres”, ha señalado Díaz.
Junto con el anuncio de la subida de 50 euros, la vicepresidenta ha señalado que dentro del acuerdo a dos con los sindicatos se ha pactado la convocatoria en el plazo de dos meses de una mesa de diálogo social que evalúe distintas cuestiones como la transposición de la directiva europea sobre salarios mínimos; el lanzamiento de campañas específicas por parte de la Inspección de Trabajo para garantizar el complimiento del SMI en los sectores más afectados, y la definición de medidas dirigidas a la mejora de su implantación.
“Lo que había sucedido con el decreto ómnibus merecía un mayor esfuerzo de responsabilidad en lo que a nosotros nos corresponde. Hemos cedido parte de nuestras reivindicaciones, porque nos ha parecido mucho más importante alcanzar un acuerdo. Los interlocutores sociales arrimamos el hombro”, ha defendido Fernando Luján, vicesecretario general de Política Sindical de UGT.
Mari Cruz Vicente, secretaria confederal de Acción Sindical de CC OO, por su parte, ha matizado que algunas de las cuestiones que su sindicato planteará en esa futura mesa programada para dentro de los dos meses tendrán que ver con la imposibilidad de que las subidas del SMI se absorban por medio de complementos o pluses; que los convenios colectivos ajusten automáticamente sus tablas salariales con cada una de las subidas (lo que evitaría tener que recurrir a la justicia en cada ocasión); y actualizar los rangos de hora trabajada si finalmente se produce la reducción de jornada.
Pese a haberse acordado este miércoles, al filo de que concluya el mes de enero, el nuevo salario mínimo se aplicará de forma retroactiva una vez sea aprobado en el Consejo de Ministros. Un formalismo que desde el Ejecutivo trasladan al próximo 11 de febrero, dentro de dos semanas. “Vamos a hacer todo lo posible para que se haga con carácter inminente”, ha apuntado Díaz.












