Grupo Cajamar cerró 2024 con un beneficio neto de 326 millones de euros, un 157% respecto al año anterior. Este resultado histórico se debe al fuerte impulso del negocio bancario, incrementando sus ingresos en todas sus áreas y mejorando de significativa en la eficiencia y rentabilidad de la entidad.
Según los resultados presentados, todos los márgenes del negocio crecieron a doble dígito. El margen de intereses aumentó un 14,3%, situándose en 1.215 millones de euros, mientras que el margen bruto alcanzó los 1.552 millones, un 16,6% más. Por su parte, el margen de explotación se elevó un 20,7%, hasta los 819 millones de euros. Este positivo desempeño ha llevado a que las principales agencias de calificación crediticia (S&P, Fitch y DBRS Morningstar) mejoren la calificación del banco a grado de inversión durante 2024, además, el volumen total de negocio gestionado por el banco alcanzó los 104.121 millones de euros, un 5,8% respecto al año anterior.
Por otro lado, la inversión crediticia creció un 4,3%, con un total de 38.584 millones de euros, destacando el aumento del 9,2% en préstamos a empresas. Del total de financiación concedida, un 42,5% se destinó al sector agroalimentario, un 33% a grandes empresas y el 24,5% a pymes y pequeños negocios.
En cuanto a los recursos gestionados minoristas, registraron una subida del 10,8%, hasta alcanzar los 57.952 millones de euros. Dentro de esta cifra, los recursos de balance aumentaron un 8,5%, mientras que los recursos fuera de balance crecieron un 22,3%, impulsados por la fuerte comercialización de fondos de inversión, que registraron un incremento del 33,7%, superando ampliamente la media del sector. La entidad mantiene además una de las tasas de morosidad más bajas del sector, con un 1,93%, a la vez que refuerza su cobertura de impagos, que alcanza el 72,1%.
En paralelo, el crecimiento de los recursos propios computables en un 6,7% interanual ha permitido que Cajamar fortalezca aún más su posición financiera, cerrando el ejercicio con un coeficiente de solvencia phased in del 16,1%, mientras que la ratio CET1 phased in se situó en 13,9%. Además, la ratio MREL avanzó hasta el 24,52%, superando el requerimiento final del 23,08% fijado para enero de 2025.
Por último, en términos de liquidez, el banco mantiene una posición confortable, con una ratio de cobertura de liquidez (LCR) del 218,1%, una ratio de financiación estable neta (NSFR) del 152,5% y una ratio Loan to Deposit (LTD) del 79,6%.