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El Ayuntamiento de Cartagena ha dado un paso más hacia una gestión eficiente y sostenible de residuos al proponer la adjudicación de un nuevo ecoparque en el polígono industrial de Los Camachos. La empresa Jumabeda será la encargada de llevar a cabo este proyecto, con un presupuesto de 572.933 euros, impuestos incluidos. Esta nueva instalación se suma a las ya existentes en La Asomada y La Vaguada, así como al punto limpio en construcción en La Palma.
La nueva infraestructura se ubicará en una parcela municipal de 2.117 metros cuadrados en la calle Hidrógeno, y contará con diversas áreas para residuos específicos, incluyendo contenedores para restos de poda, residuos de construcción, electrodomésticos y chatarra. Además, dispondrá de un edificio de servicios, aseos y un pequeño taller, diseñado para facilitar el proceso de reciclaje y recolección de residuos.
El concejal de Infraestructuras y Urbanismo, Diego Ortega, destacó la importancia de esta iniciativa: "El objetivo es que los ciudadanos puedan deshacerse de escombros y otros residuos de forma gratuita, evitando acumulaciones indebidas en parcelas y espacios públicos”. El proyecto, que se espera esté operativo este mismo año, se financiará con una subvención de la CARM procedente de los fondos europeos Next Generation.
El municipio ya cuenta con una red de puntos limpios móviles que complementan los ecoparques fijos. Recientemente, el Consistorio Cartagenero reforzó su presencia en zonas como el polígono residencial de Santa Ana, con el objetivo de fomentar el reciclaje entre los vecinos y mejorando la accesibilidad a estos servicios. Además, la localidad dispone de dos puntos limpios en La Asomada y La Vaguada, con horarios que buscan adaptarse a las necesidades de los ciudadanos. Ambos abren de lunes a viernes, de 8:30 a 13:30 y de 15:30 a 18:00, y los sábados de 9:00 a 13:00. En estas instalaciones, los interesados pueden depositar una amplia variedad de residuos: envases, electrodomésticos, muebles, ropa, restos de poda, pilas, bombillas, cartuchos de tinta e incluso termómetros de mercurio. Además, los vecinos pueden llevar escombros de pequeñas obras, aceite usado de cocina o motor, aerosoles y radiografías, entre otros.







