Tiburones de Cartagena durante la disputa de un encuentro este fin de semana.
Cartagena es una ciudad íntimamente ligada al deporte, ya sea al fútbol o al baloncesto. Pero en los últimos años ha cobrado fuerza una disciplina no tan conocida, el hockey línea. El ejemplo es el del Tiburones de Cartagena, club organizador de la segunda fase de la Mapax Challenge Cup. Una competición impulsada por la Real Federación Española de Patinaje.
Esta cita deportiva celebrada en el Pabellón Cabezo de Beaza durante los días 8 y 9 de febrero ha reunido en la ciudad portuaria a escuadras de toda la geografía nacional. Diablos de Mislata, Medina del Campo, Calviá Hoquei o Espanya Hoquei Club han sido algunos de los conjuntos que se han enfrentado al equipo local.
El cuadro de Juan Vicente Vázquez Rodrigo, "Juanvi", logró alzarte con tres de los cuatro partidos disputados. Unos resultados que le han permitido colocarse en el segundo puesto de la clasificación, a tan sólo un punto de Muskerrak. El club vasco infringió a los cartageneros su única derrota en estas jornadas. Un resultado que no refleja el gran juego desplegado por los locales durante la disputa de un encuentro que tuvo que resolverse en la prórroga.
Impacto económico
Las buenas noticias que han dejado la celebración de esta competición en el apartado deportivo, también se han trasladado al ámbito económico. Y es que cerca de 200 personas han podido disfrutar de todas las bondades de Cartagena, lo que supone un impacto directo en la economía de la ciudad.















