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El número de trabajadores extranjeros ha subido en España en los últimos 12 meses en 211.000 personas, un 8,03 %, pero ese crecimiento alcanza el 12,36 % en la denominada España vacía y llega hasta el 14,68 % en las cuatro comunidades del noroeste peninsular.
Según los datos que acaba de publicar el Ministerio de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones, el número de trabajadores procedentes de otros países ha subido entre enero de 2024 y enero de este año un 17,95 % en Asturias, un 14,73 % en Galicia, un 13,94 % en Castilla y León y un 13,78 % en Cantabria.
Por detrás aparecen Andalucía (11,65 %), la Comunidad Valenciana (10,08 %), Extremadura (8,29 %) y, ya por debajo de la media, Castilla-La Mancha (7,85 %), Canarias (7,27 %), Aragón (7,10 %), Madrid (6,89 %) y Baleares (6,70 %).
Muy lejos del noroeste, en Navarra ha crecido un 5,21 %, en Cataluña un 5,79 %, en La Rioja un 5,90 %, en la Región de Murcia un 6,04 % y en País Vasco un 6,08 %.
En total, en España hay trabajando actualmente 2,84 millones de personas nacidas en otros países, lo que supone el 13,8 % del total de ocupados, que son seis décimas más que hace un año, según los datos de Inclusión.
La llegada de población extranjera está detrás del hecho de que España haya superado los 49 millones de habitantes -49.077.984 a 1 de enero de 2025, según la Estadística Continua de Población publicada esta semana por el Instituto Nacional de Estadística (INE)-, con 9.379.972 personas nacidas en el extranjero residentes en el país, de los que unos 2,6 millones han adquirido la nacionalidad.
Vivienda y trabajo, principales razones para vivir
Las razones por las que el número de trabajadores extranjeros crece más en la España despoblada y concretamente en el noroeste son complejas y no es fácil encontrar estudios recientes que hayan abordado este fenómeno, pero el proceso ha propiciado ya iniciativas que lo están aprovechando para revitalizar los entornos rurales, atraer a ellos población trabajadora y generar tejido económico.
Ramón Pradera, creador hace cinco años y director de la plataforma 'Vente a vivir a un pueblo' ha dicho a EFE que el interés de ciudadanos extranjeros por trasladarse a una zona rural es "altísimo", sobre todo en América Latina.
Pradera apunta como razones para este interés el que en una pequeña población es más fácil encontrar una vivienda a precio asequible, muchas veces además de mejor calidad que con el mismo presupuesto en una ciudad; que hay trabajo, en sectores como hostelería, el campo, mecánica o atención a mayores; y que hay ayuntamientos que ofrecen ayudas o facilitan mucho los trámites para montar un negocio.



