Investigadores del proyecto y ponentes de la jornada observan planos del entorno del Mar Menor - UPCT
Un modelo agroalimentario basado en la colaboración entre administraciones y productores para asegurar la sostenibilidad ambiental y la viabilidad del sector primario a largo plazo. Esta ha sido la propuesta planteada esta mañana en la Universidad Politécnica de Cartagena (UPCT) por expertos agrónomos y urbanistas del proyecto NewAgroMarMenor, quienes han destacado la necesidad de un pacto que proteja el suelo agrícola y optimice su gestión.
Uno de los puntos más importantes de la jornada ha sido la figura del parque agrario, un modelo de gobernanza en el que autoridades y agricultores toman decisiones conjuntas para gestionar el uso del suelo de manera sostenible. Durante la sesión, se han expuesto experiencias de otras regiones donde este sistema ya está en marcha, como en Barcelona y Madrid. "En Baix Llobregat, donde el parque agrario existe desde 1998, hemos conseguido preservar el suelo agrícola y evitar su desaparición", explicó Sonia Callau, responsable del proyecto en esta comarca catalana. Además, destacó que este modelo no solo protege el territorio, sino que también abre nuevos canales de comercialización para los productores, como la venta directa en mercados locales. Por su parte, la urbanista de la Universidad Rey Juan Carlos, Ana Zazo, subrayó que para implantar este modelo en el Campo de Cartagena se necesita un pacto sólido para proteger el suelo, un plan de gestión efectivo y una gobernanza común que involucre a todos los actores del sector.
Además del marco regulador, la iniciativa, que cuenta además con una ayuda de 1,94 millones de euros de la Fundación Biodiversidad del Ministerio para la Transición Ecológica, está desarrollando ensayos en 40.000 hectáreas de cultivos de hortalizas y cítricos en colaboración con Proexport. Los primeros resultados han mostrado grandes avances. Se ha logrado un ahorro del 9% en riego, optimizando el uso del agua y reduciendo el impacto ambiental. Además, la aplicación de carbón vegetal ha permitido retener mejor el agua y los nutrientes en el suelo, disminuyendo así el lixiviado de nitratos. En paralelo, la implementación de un sistema de riego inteligente con monitoreo en tiempo real está mejorando la eficiencia en la gestión hídrica de los cultivos. Asimismo, la asociación de cultivos con leguminosas está reduciendo la necesidad de fertilizantes, mientras que la instalación de setos naturales ayuda a minimizar el arrastre de nitratos hacia el Mar Menor, con el objetivo de contribuir a la preservación del ecosistema.




