Antoni Pellicer - UPCT
El sector marítimo busca soluciones para reducir su impacto ambiental, y un joven talento de la Universidad Politécnica de Cartagena (UPCT) ha dado un paso adelante en esta dirección. Antoni Pellicer, estudiante de Arquitectura Naval e Ingeniería de Sistemas Marinos, ha diseñado en su Trabajo Final de Grado (TFG) un carguero propulsado con amoníaco verde, un combustible renovable que ya está siendo testado por la industria naval como una alternativa viable para reducir las emisiones de dióxido de carbono.
El diseño propuesto por Pellicer plantea un buque gasero de 280 metros de eslora, capaz de transportar hasta 80.000 toneladas a una velocidad de 22 nudos. Para ello, ha optado por un sistema de propulsión diésel-eléctrico combinado con un vaporizador de amoníaco, lo que permite una mayor eficiencia energética y una reducción de las emisiones contaminantes. El estudio ha sido dirigido por el profesor Juan Pedro Luna.
El amoníaco verde se está perfilando como una opción clave en la transición energética del transporte marítimo. Según Pellicer, su almacenamiento y transporte son más viables que los del hidrógeno, ya que puede mantenerse en estado líquido a -33 ºC, mientras que el hidrógeno requiere -253 ºC, implicando un gasto energético mucho mayor. Además, el análisis realizado en el TFG destaca que, comparando costes de producción, almacenamiento y distribución, el amoníaco verde es más barato, conviertiéndolo en una alternativa realista y atractiva para las empresas navieras que buscan reducir su huella de carbono sin comprometer la operatividad de sus flotas.
Sin embargo, uno de los mayores retos en su implementación como combustible es su seguridad. El trabajo ha abordado en detalle los riesgos intrínsecos y operativos asociados a su uso, proponiendo un diseño que incluye tanques especializados para su almacenamiento, medidas de detección y contención de fugas y el uso de equipos de protección para la tripulación. Asimismo, resaltan la importancia del Selective Catalytic Reduction (SCR), una tecnología que permite reducir las emisiones de óxidos de nitrógeno, otro de los desafíos del uso de este combustible.
Pellicer, natural de Gandía, ya está aplicando sus conocimientos en el mundo laboral, trabajando actualmente en una naviera en Dénia. Su trabajo no solo es una propuesta innovadora dentro del sector, sino que refleja la necesidad de apostar por nuevas tecnologías que permitan la sostenibilidad en el transporte marítimo, un sector clave en la economía global.




