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Después de dos semanas de respiro en los precios, repostar vuelve a costar un poco más. Esta semana, el precio de los carburantes ha tenido un leve repunte, subiendo un 0,06% en el diésel, que se sitúa en los 1,5 euros por litro, y del 0,12% en la gasolina, alcanzando los 1,573 euros. Así lo reflejan los datos del Boletín Petrolero de la UE, marcando el fin de la reciente tendencia a la baja.
Este ligero encarecimiento se traduce en un pequeño ajuste en el coste de llenar el depósito. Para un vehículo de gasolina con un tanque medio de 55 litros, el desembolso ahora asciende a unos 86,51 euros, apenas cinco céntimos más que hace un año. En el caso del diésel, el coste se mantiene algo más bajo, con un precio medio de 82,5 euros, 1,54 euros menos respecto a febrero de 2024. Aunque la subida es mínima, marca un cambio de tendencia tras varios meses en los que los combuatibles venían acumulando una progresiva bajada desde el verano de 2023.
A pesar de la subida, los precios en España siguen siendo más bajos que en el resto de Europa. Mientras que aquí el litro de gasolina sin plomo de 95 cuesta 1,573 euros, en la Unión Europea la media se sitúa en 1,712 euros y en la eurozona sube hasta los 1,762 euros. En cuanto al diésel, en España su precio es de 1,5 euros por litro, por debajo de los 1,633 euros de la media de la UE y de los 1,658 euros en la eurozona.
El precio de los carburantes no solo depende del coste del petróleo, sino también de otros factores como los impuestos, el margen de distribución y comercialización, así como la oferta y demanda del mercado. Además, cualquier variación en el crudo no se refleja inmediatamente en las gasolineras, sino que lo hace con cierto retraso. Por ahora, la evolución de los precios seguirá marcada por la situación del mercado energético y los movimientos en el precio de la materia .



