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El Sindicato de Accionistas Minoritarios ( SAM ) de Duro Felguera ha tomado la iniciativa y ha contactado con representantes de la Sociedad Estatal de Participaciones Industriales (SEPI) y la mexicana Prodi, en un intento de desbloquear la difícil situación de la compañía asturiana. La firma, especializada en ingeniería y bienes de equipo y con instalaciones en La Región de Murcia (Cartagena), se encuentra en pleno preconcurso de acreedores, cuyo plazo expira el próximo 11 de marzo.
Desde el sindicato no han querido revelar con qué interlocutores han hablado, pero han confirmado que esperan una reunión en los próximos días. Así lo ha expresado Eduardo Breña, presidente del SAM, en unas declaraciones publicadas en la red social X (antes Twitter) y recogidas por Europa Press. Mientras tanto, la empresa registró este pasado viernes un repunte del 3,23% en Bolsa, situando el valor de sus acciones en 0,3835 euros.
La tensión no ha dejado de crecer tras la reunión que el pasado miércoles mantuvo su consejo de administración con la SEPI. En el encuentro se discutió la posibilidad de que la empresa solicite directamente el concurso de acreedores, lo que ha provocado inquietud tanto en la compañía como en los accionistas minoritarios. Desde la sociedad estatal han insistido en que, antes de plantearse la conversión de deuda en capital, la firma debe presentar un plan de reestructuración sólido que garantice su viabilidad. “El plan debe ser analizado por los accionistas. No obstante, cabe reseñar que capitalizar la deuda no es suficiente por sí sola, ya que no resolvería las necesidades de liquidez de la compañía”, han señalado fuentes cercanas al consejo de administración de Duro Felguera. Por su parte, la empresa ha manifestado su preocupación por la falta de avances y ha reiterado que es fundamental agilizar las negociaciones antes de que expire el plazo.
Duro Felguera presentó el preconcurso de acreedores el 11 de diciembre de 2024 ante los Juzgados de lo Mercantil de Gijón, con la intención de negociar un plan de reestructuración que garantizara su continuidad y el mantenimiento del mayor número posible de puestos de trabajo. Sin embargo, con el tiempo en contra y la incertidumbre en aumento, la presión sobre todas las partes involucradas es cada vez mayor.








