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El gigante energético Iberdrola ha cerrado 2024 con unas ganancias históricas de 5.612 millones de euros, un 17% más respecto al año anterior. Este hito ha sido posible gracias a una inversión récord de 17.000 millones de euros, enfocada en la modernización de redes eléctricas y la expansión de su capacidad de energía renovable. El presidente de la empresa , Ignacio Sánchez Galán, ha destacado que estos resultados "superan incluso las previsiones más optimistas".
La compañía ha redoblado su apuesta por la expansión y modernización de infraestructuras eléctricas, enfocándose en Estados Unidos y Reino Unido, que han concentrado el 70% de la inversión total. De los 17.000 millones invertidos, de esos, 11.200 se han destinado al desarrollo de redes eléctricas, un 54% más que el año anterior en el área de transporte.
El negocio de energías renovables también ha sido un factor muy clave en su crecimiento, destinando 5.500 millones de euros para reforzar su presencia en este sector, alcanzando una capacidad instalada de 44.478 megavatios (MW) en todo el mundo. Además,ya tiene 9.200 millones de euros comprometidos en nuevos proyectos que se ejecutarán en 2025 y 2026. Por otro lado, en el mercado europeo, han reafirmado su liderazgo en los contratos de compraventa de energía renovable a largo plazo (PPA, por sus siglas en inglés), con más de 1.250 MW firmados en 2024, un 38% más respecto al año anterior.
Los buenos resultados han llevado a Iberdrola a mejorar la retribución a sus accionistas, con un incremento del 15% en el dividendo, hasta alcanzar los 0,635 euros por acción, llegando dos años antes de lo previsto en su plan estratégico. En paralelo, el flujo de caja operativo de la empresa ha aumentado un 51%, situándose en 16.769 millones de euros, mientras que su liquidez asciende a 20.000 millones de euros.
Tras este año récord, Sánchez ha anunciado una mejora en las previsiones para 2025, con un crecimiento estimado del 5-7% en su beneficio ajustado, superando los 5.300-5.400 millones de euros inicialmente previstos. Además, continuará apostando por mercados con marcos regulatorios estables, como Estados Unidos, Reino Unido y Brasil, donde el crecimiento de las redes eléctricas y las energías limpias seguirá siendo clave para ellos.










