Los hermanos Víctor y Alejandro Hernández, componente de 'Maestro Espada'.
La música vive tiempos de fusión, de introspección, de romper barreras y acabar con los clichés establecidos. Tiempos mestizos en los que no existe el miedo a experimentar e incorporar sonidos antiguos o alejados Por eso, es importante saber de dónde venimos para saber a dónde vamos. En este sentido, Maestro Espada ejemplifica a la perfección ese viaje. Un proyecto formado por dos hermanos, Alejandro y Víctor Hernández, que no han tenido miedo en volver a sus raíces. Su último trabajo, Maestro Espada, conjuga la tradición folk murciana con sonidos pop. Ritmos envolventes y letras costumbristas muy ligadas a la tierra que seducen a todos los que se acercan hasta sus conciertos. En aras de conocer su proyecto, MurciaEconomía ha tenido la oportunidad de charlar con Alejandro Hernández para conocer qué rodea a uno de los proyectos musicales más interesantes de este 2025.
Apenas ha arrancado 2025 y para Maestro Espada no ha podido comenzar de mejor manera. Galardonados la semana pasada con el premio Alfonso X en la categoría de Otras Músicas y también con el premio Paco Martín al grupo revelación de las músicas globales en La Mar de Músicas. ¿Qué supone que un festival de la talla del cartagenero reconozca su trabajo?
La Mar de Música es uno de nuestros festivales favoritos. Trae a auténticas joyas nacionales e internacionales. Me parece un flipe que la Región de Murcia pueda contar con un festival tan vanguardista e innovador como este. Dicho esto, es flipante que la organización haya pensado en nosotros para este premio Paco Martín.
No solo van a ser reconocidos, sino que también van a protagonizar una de las galas de esta edición. ¿Se puede pedir algo más?
Para nada. Fíjate, hace un par de años tocamos en La Mar de Músicas, pero lo hicimos en el escenario del Club de Regatas, uno de los espacios más pequeños del festival. Ahora, volvemos y lo hacemos por la puerta grande. De golpe y porrazo, estaremos en el Auditorio Paco Martín. Una pasada. Además, después del llenar el Teatro Circo de Murcia hace unas semanas y recibir tanto cariño, nos apetece poder actuar en un evento de esta magnitud.
Llenan el Teatro Circo de Murcia, galardones, reconocimiento de crítica y público… ¿Puede convertirse Maestro Espada en un fenómeno similar al de Arde Bogotá?
Son cosas distintas. A nivel de aforo, Arde Bogotá está en otra galaxia. Nosotros estamos muy contentos con nuestro trabajo. Hemos sido acogidos muy bien por la crítica musical y por los medios más generalistas. Estuvimos en el top de periódicos como ABC o El País. Todo esto con medios muy precarios y con la simple idea de hacer lo que nos gusta. Por ello, todo lo que nos va llegando es un regalo caído del cielo.
Su último trabajo incluye parrandas, recupera los cantos de los auroros y muchos elementos de la música tradicional murciana. Por tanto, ¿qué importancia han tenido las raíces en este disco?
Nuestro viaje a Murcia y la tradición murciana ha sido bastante peculiar. Tanto Víctor como yo, vivimos fuera de la Región. Así que lo que, realmente, vertebra este proyecto es que somos hermanos y el folclore murciano, el cual ha significado para nosotros un punto de encuentro con nuestra tierra. Nuestra ignorancia sobre la música tradicional era total. Hemos de pensar que no es un genero tan transversal. No está en las escuelas, festivales… sino, que se escucha en las iglesias y en las plazas. En los rincones más insospechados. Precisamente, conocer esos lugares nos ha permitido conocernos a nosotros mismo, así como encontrar joyas musicales.
Al fin y al cabo, en este proyecto hemos conjugado el recuerdo y la fantasía. Una fantasía que trata de recuperar esa Murcia del siglo XIX, completamente desaparecida. Además, cuando uno está en la distancia tiende a idealizar los recuerdos.
¿Maestro Espada sigue la estela de artistas como Rodrigo Cuevas, las Tanxungueiras, Califato 3/4…?
No, no nos sentimos parte de ese género. Les tenemos mucho respeto y cariño a esos artistas, pero no nos interesa repetir esas referencias. No somos un nuevo folclore, ni formamos parte de ese género. Pensamos que somos unos intrusos, con una mirada curiosa. Además, los artistas que me menciones si que crecieron en ese folclore. Al contrario que nosotros. Por tanto, nosotros no reivindicamos nada. Maestro Espada no es proyecto que trata de recuperar la música regional. Es un proyecto transversal que intenta conjugar distintos estilos. Bien, que eso sirve para acerca al público a esa música tradicional. Perfecto.
Retrocedamos en el tiempo. Hasta la noche del uno de febrero de 2025. ¿Qué significa llenar el Teatro Circo de Murcia?
Un flipe, pues no lo esperábamos. Llevábamos meses sin tocar y, nunca, habíamos actuado en un escenario tan grande. Por otro lado, el disco no se había presentado aún en la Región. Factores que nos hacían dudar de obtener un lleno como el que tuvimos. Fue una noche especial por la energía, el ambiente, el lugar… Todo eso, nos hizo conectar de una forma muy fuerte y especial. En resumen, será una noche que no podremos olvidar.
No solo llenan auditorios, sino que el disco se ha convertido en una de las revelaciones musicales en España. ¿Cómo lo ha acogido el público?
Muy bien, la verdad. Estamos muy sorprendidos porque cuando empezamos a interesarnos por esto, no teníamos ninguna expectativa. Había momentos en los que pensábamos que está cosa tan tradicional no le iba a interesar a nadie, ni en Murcia ni el resto de España. Además, hemos conseguido conectar con público joven, con personas completamente desconocedoras de la música tradicional…
¿Cuánto trabajo documental hay detrás de un proyecto como este?
El disco no es un trabajo historiográfico, pero si que hemos leído bastante y charlado con los grandes folcloristas de la Región. Lo que hemos experimentado es similar a cuando conoces a un grupo nuevo, te fascina y te lamentas de no haber llegado antes. Estamos viviendo una especie de aventura en la que vamos abriendo distintos cajones.
¿El disco está acercado a los más jóvenes a la música tradicional murciana?
Espero que sí, pero ese no es nuestro objetivo. Tampoco tenemos un propósito historiográfico. Nosotros hacemos música que nos interesa a Víctor y a mí. El folclore nos parecía fascinante y, por eso, nos sumergimos en el. Que la gente joven se vale de nosotros para escucharlo y acercase a la tradicional musical murciana, perfecto. Nos ilusiona que la gente vaya a la fuente y se interese. Al final son necesarias las cuadrillas y los proyectos que sumergen a la gente en ese mundo.
Toda banda tiene una musa, ¿es Murcia la inspiración de Maestro Espada?
Hacer un trabajo como este, es sólo una excusa para ver más a menudo a nuestros padres (risas). Más allá de la broma, el disco nos ha permitido acercarnos a Murcia desde otra perspectiva. Hay un punto de identidad, pero es un concepto muy difícil de definir. Hay muchas cosas que no nos gustan de nuestra tierra, pero desde la distancia hemos podido construir una Murcia imaginaria basada en la fantasía y construir un vínculo inspirador que nos permita crear un imaginario.
Por último, Alex. ¿Esconden sus letras ciertas críticas a la situación actual de la Región de Murcia?
Creo que en el disco no es muy literal, porque está muy basado en el lirismo del folclore. Es cierto que existe un anhelo de esa Murcia que ya no está. Hay muchas cosas que no nos gustan, obviamente. Pero más allá de la crítica, el objetivo de este trabajo ha sido conectar al público con nuestra música.








