LA CRIPTOMOTOSIERRA DE MILEI. PARTE 1
Soy totalmente franco si digo que la conducta del presidente de Argentina, Javier Milei, me ha pillado con la guardia baja. El pasado 14 de febrero, Milei publicaba un tuit para promocionar la criptomoneda $LIBRA, con la que según él, se pretendía incentivar el crecimiento de la economía argentina a través de las pequeñas empresas. Con dos cajones…
Aquellas personas que me han preguntado por la pifia del señor Javier Milei se han visto sorprendidas por una respuesta que no esperaban. Pero, ¿qué les puedo contestar?
Lo escribiré sin tapujos en mi querida columna: Milei promocionó un activo vacío, con o sin conocimiento de causa. Digamos que de todo lo malo que se puede comprar dentro del ecosistema cripto, $LIBRA se encontraría entre las peores opciones por sus características, o mejor dicho, por la ausencia de ellas.
El token que incitaba a comprar el abanderado de la libertad era una trampa para ratones, y aquí el trocito de queso: esta cripto bazofia llegó a alcanzar unos 4.000 millones de dólares de capitalización de mercado en unos pocos minutos; una obra macabra que dejó hasta sin calcetines a más de 40.000 inversores solo seis horas después, cuando finalizó el rug pull. Esto significó una caída de más del 90% en un cortísimo período de tiempo.
![[Img #107211]](https://murciaeconomia.com/upload/images/02_2025/4683_proyecto-cambiar-tamano-de-imagen-1.png)
No sé si Milei tiene mucha o poca culpa en cuanto a la creación de dicho token ,pero lo que sí puedo afirmar es que un rug pull - que no es ni más ni menos que un movimiento muy violento al alza seguido de un desplome de la criptomoneda dejándola sin liquidez-, se produce cuando los creadores del token deciden deshacerse de sus bolsas en un punto óptimo, vendiendo todo el activo una vez ha subido lo suficiente como para meterse en el bolsillo unos cuantos milloncejos de dólares en un abrir y cerrar de ojos, dejando sin posibilidad de ganancia al pequeño especulador. Si esto no es una estafa, al menos tenemos el derecho de afirmar que nos encontramos ante una sinvergonzonería más dentro del mundo cripto.





















