Imagen del partido entre el Real Murcia y la UD Ibiza - Real Murcia
El Real Murcia ha sufrido un nuevo golpe en sus aspiraciones de conseguir el ascenso directo tras caer en casa el pasado domingo por 0-2 ante la UD Ibiza. Un partido que, más allá del resultado, deja al equipo grana sin liderato y con la necesidad de reaccionar si quiere mantenerse en la pelea por el ascenso a Segunda División sin necesidad de jugar los playoffs.
El Enrique Roca fue testigo de un encuentro en el que los pimentoneros no pudieron aprovechar sus oportunidades, mientras que los celestes supieron esperar su momento y golpear con contundencia en la segunda mitad. Los tantos de Bebé y Javi Jiménez sentenciaron un choque que evidenció, una vez más, los problemas del conjunto murciano para hacerse fuerte en su estadio.
Y es que si algo está lastrando al equipo de Fran Fernández esta temporada es su rendimiento en casa. Con cinco derrotas y 23 puntos dejados como local, el Murcia ha convertido su campo en un terreno poco fiable. Un contraste notable con su papel fuera de casa, donde suma 26 de los 39 puntos posibles, siendo el mejor visitante del grupo. Este desequilibrio preocupa, sobre todo porque la regularidad en casa suele marcar la diferencia en una liga tan exigente.
Con esta derrota, el Real Murcia ha perdido el liderato y ahora ocupa la cuarta plaza con 42 puntos, a dos del Ibiza, que se coloca en la cima con 44. En el segundo puesto, con la misma puntuación, se encuentra el AD Ceuta, que mantiene el pulso por el ascenso directo, seguido en tercera posición por el Antequera CF con 43 puntos. El panorama sigue abierto, pero los granas no pueden permitirse más tropiezos si quieren subir de categoría sin pasar por 'la lotería playoff'.
El calendario no da margen para lamentaciones, ya que la próxima jornada traerá otro examen de máxima exigencia. Los granas se medirán ante e Atlético de Madrid B, un rival que también está en la pelea por los puestos altos de la tabla. Un duelo clave en el que deben demostrar capacidad de reacción y, sobre todo, encontrar la fórmula para ser más sólidos en casa.
Con casi media liga por delante, el margen de maniobra aún existe, pero el equipo necesita corregir cuanto antes su irregularidad para no ver cómo el sueño se complica más de lo necesario. Ahora, más que nunca, los pimentoneros deben demostrar que están preparados para el reto.







