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Las acciones de Duro Felguera han registrado este miércoles una ubida del 12% en el Mercado Continuo, impulsadas por la expectativa de un acuerdo con la Sociedad Estatal de Participaciones Industriales (SEPI) para evitar la entrada en concurso de acreedores. La ingeniería asturiana se encuentra en plena negociación con el holding público antes de que finalice el plazo del preconcurso el próximo 11 de marzo. A media jornada, los títulos de la compañía llegaron a cotizar a 0,278 euros, aunque posteriormente moderaron su crecimiento hasta el 10%, situándose en 0,274 euros por acción.
Fuentes de la empresa han confirmado que en los últimos días se están celebrando intensas reuniones entre las partes implicadas y que la de este 5 de marzo no será la última cita del consejo de administración antes de que expire el plazo legal. Además, han manifestado su preocupación por la posibilidad de que las negociaciones no lleguen a buen puerto, sobre todo después de que la SEPI haya exigido la presentación de un plan de reestructuración como condición para seguir adelante con el rescate.
Uno de los puntos clave en las conversaciones es la posible conversión en acciones de los 120 millones de euros que la SEPI prestó durante la pandemia, lo que convertiría al Estado en el accionista mayoritario de Duro Felguera.
Mientras tanto, los actuales socios mayoritarios de la compañía, las mexicanas Prodi y Mota-Engil México, han dejado claro que no aportarán más capital para evitar el concurso de acreedores. Así lo confirmó Carlos Mota, presidente de Mota-Engil, durante una reunión con analistas portugueses, donde subrayó que su grupo no tiene intención de realizar nuevas inversiones en la compañía asturiana. Ante este escenario, las opciones de Duro Felguera pasan por alcanzar un acuerdo con la SEPI o, en el peor de los casos, presentar directamente la solicitud de concurso de acreedores si no se logra una solución viable.
Por su parte, el Sindicato de Accionistas Minoritarios (SAM) de la empresa ha reiterado su exigencia de una solución urgente que evite la entrada en los tribunales. "O encontramos una solución o acabamos en los tribunales", ha advertido Eduardo Breña, presidente del colectivo. Los minoritarios han expresado su disposición al diálogo con la sociedad estatal y los socios de control, pero han insistido en que no aceptarán una resolución que perjudique sus intereses o ponga en peligro la viabilidad de la empresa.








