Los albinegros, en uno de sus últimos entrenamientos antes del partido - FC Cartagena
El Ciutat de València acoge este domingo un partido crucial para dos equipos que viven realidades totalmente opuestas. El Levante UD, metido de lleno en la pelea por el ascenso, recibe a un FC Cartagena que sigue hundido en la última posición y que, jornada tras jornada, ve más lejos la salvación.
Los granotas llegan con confianza tras encadenar cuatro partidos sin perder y con la oportunidad de seguir escalando en la clasificación. Con 50 puntos en el bolsillo y en la quinta posición del campeonato, el equipo de Julián Calero sabe que un triunfo les mantendría a tiro de los puestos de ascenso directo. Sin embargo, el técnico ha querido rebajar la euforia y ha dejado claro que no se fían del Cartagena: "Cuando menos te lo esperas, el fútbol te da un hachazo", advirtió en la previa.
Por el otro lado, el Efesé vive una pesadilla de la que parece no encontrar salida. Los de Guillermo Fernández Romo encadenan siete derrotas seguidas y llevan once jornadas sin ganar, lo que les ha dejado a 19 puntos de la permanencia. Cada partido es ya una final para los albinegros, aunque la moral del equipo está tocada. "Ha sido una semana dura, necesitamos un resultado positivo", reconocía Romo en rueda de prensa. El Cartagena recupera a Damián Musto, una pieza clave en el centro del campo, pero sigue acumulando bajas importantes. Vukcevic se suma a la enfermería, donde ya estaban Gastón Valles, Jorge Moreno, Pedro Alcalá y Luis Muñoz.
A pesar de la diferencia en la tabla, el Cartagena tiene un único dato a su favor: en este siglo, ha ganado las tres veces que ha visitado este estadio. Un dato curioso, sobre todo porque la última de esas victorias fue con Calero, actual técnico del Levante, en el banquillo albinegro.
El choque arrancará a las 18:30 horas y estará dirigido por el colegiado Cid Camacho, con González Francés en el VAR. Sobre el papel, los azulgranas parten como claro favorito, pero los cartageneros ya hanj demostrado que, a pesar de su situación, pueden dar guerra. Para los granotas, la victoria significa seguir en la lucha por el ascenso. Para el Cartagena, es una cuestión de orgullo. No ganar significaría seguir hundiéndose en el fango, con cada vez menos opciones de agarrarse a la permanencia.








