El presidente de FRECOM, José Hernández.
La Federación Regional de Empresarios de la Construcción de Murcia (FRECOM) ha presentado su Barómetro 2024, del que se desprende que el sector de la construcción en la Región de Murcia mostró un "crecimiento sostenido" y José Hernández, presidente de la patronal ha reclamado soluciones ante la "falta de inversión en infraestructuras y el precio de la vivienda".
En concreto, el sector presenta una evolución mixta, con crecimiento en empleo y empresas, pero con un retroceso en la inversión en obra pública. El número de empresas en el sector aumentó un 0,19%, alcanzando las 4.324, mientras que la afiliación a la Seguridad Social creció un 2,8%, llegando a 43.604 trabajadores. Sin embargo, la licitación de obra pública se redujo un 16,8%, situándose en 708 millones de euros.
En cuanto a la vivienda, se registró un aumento del 3,6% en visados de obra nueva, alcanzando 4.526 unidades, pero los certificados de fin de obra cayeron drásticamente un 53,4%, con solo 1.009 viviendas finalizadas, según informaron fuentes de FRECOM.
La inflación persiste en los materiales básicos y, tras la fuerte subida de las materias primas en los últimos años, 2024 ha mostrado una "aparente estabilización", pero en niveles históricamente altos. "No estamos ante una reducción de precios, sino ante una estabilización en la cima. La realidad es que los costes siguen entre un 10% y un 30% por encima de los niveles pre-pandemia", ha explicado Hernández.
Otro de los "puntos de dolor" según la patronal es la "falta de estabilidad en la inversión pública deja a la Región sin proyectos estratégicos". "Al descenso de la inversión en obra pública, se suma que la Región de Murcia recibe el 2,4% de la inversión estatal en infraestructuras, por debajo del 3,2% que le correspondería según su peso poblacional", según la patronal.
"Necesitamos infraestructuras que mejoren nuestra competitividad y protejan nuestro territorio. La DANA en Valencia demostró la importancia de contar con infraestructuras adecuadas", ha añadido Hernández.
En el capítulo de vivienda, el sector ha reiterado su preocupación por la carga fiscal que encarece el acceso a la vivienda, principalmente entre los más jóvenes. "Cerca del 30% del precio de una vivienda son impuestos. En una vivienda de 200.000 euros, 56.000 euros van directamente a las arcas públicas", ha explicado Hernández.
Asimismo, la "escasez de suelo" y la "rigidez normativa y burocrática" termina de completar un escenario que "imposibilita la vivienda asequible en la Región de Murcia y en España, con niveles mínimos de rentabilidad para el empresario".


