La familia Navarro volverá a tener las 'manos libres' para negociar la venta de la conservera al 'gigante' japonés Mitsubishi
La conservera Cofrusa saldrá del concurso de acreedores siempre que el juzgado de lo Mercantil número dos de Murcia dé el visto bueno al acuerdo entre la empresa y los acreedores tras la junta celebrada este jueves.Los acreedores, que representan cerca del 60% de la deuda ordinaria, votaron a favor de un convenio que recoge una quita de un 50% sobre 33 millones de euros y un aplazamiento de once años en el pago.
El resto de la deuda, hasta los 48,5 millones son créditos privilegiados.
Cuando el acuerdo se recoja en sentencia, la administración concursal 'devolverá' las facultades de administración a la familia Navarro, que las tiene retiradas desde hace una semana.
En ese momento, Joaquín Navarro tendrá manos libres para continuar la negociación con Princess Foods, filial del gigante japonés Mitsubishi, interesado en quedarse con la empresa conservera de Mula.
Una vez superado la parte 'gorda' del concurso, a los propietarios les queda seguir negociando la refinanciación de los créditos privilegiados y, lo más difícil, buscar la rentabilidad de la empresa. Para ello, Cofrusa debe no solo aumentar el volumen de ventas por encima del umbral de rentabilidad -para poder devolver la deuda- y superar las deudas de las empresas vinculadas: Halcon Foods y Mediterra; además de acalarar la 'sucesión' al frente de Cofrusa.
Otro escollo que deben superar es el problema judicial fruto de sendas querellas interpuestas por el Instituto de Fomento (hace unos días declararon en el juzgado los responsables y ex responsables del Info) y UGT por el destino de un préstamo de más de 30 millones de euros avalado con dinero público.

