Comentábamos hace unos días que algo se mueve en la radio murciana. Publicábamos que las dos frecuencias que Intereconomía tenía en Murcia ya tenían comprador: una de un grupo inversor internacional y la otra de un empresario murciano, titular de varias licencias de televisión local.
La última noticia es que los proyectos están paralizados a la espera de que Intereconomía decida con qué ‘novio’ quedarse.
Ambos tendrán ‘dote’ (la licencia), pero quieren más: poder emitir la programación nacional de Intereconomía para cubrir las horas en que no hay producción propia, además de los boletines informativos nacional…
Intereconomía se ha pedido un tiempo para pensárselo y, con todo el respeto, hace el ‘pito pito gorgorito’ para ceder su programación a uno de los dos.

