Entorno exterior de la economía española a finales de 2019
Al cierre del pasado ejercicio, se mantuvo el débil avance de la economía mundial, lastrada por la incertidumbre comercial y política y por los conflictos sociales recientes en algunas economías emergentes, sobre todo en América Latina.
El crecimiento de la economía mundial prolongó su tono de debilidad en la segunda mitad del año. La persistencia de las tensiones comerciales, a pesar de una cierta relajación en los últimos meses, continúa generando incertidumbre y, por esta vía, erosionando la confianza de empresas y familias. El comercio exterior prosiguió su dinámica débil y se mantuvo la atonía de la inversión y del sector manufacturero, que comenzó a extenderse a algunas ramas de los servicios.
El consumo privado, en cambio, continúa siendo el principal sustento del crecimiento a escala global. La tónica de crecimiento moderado ha sido generalizada en la mayoría de las áreas geográficas. En Estados Unidos, el avance del PIB en el tercer trimestre fue del 2,1% interanual, dos décimas por debajo del dato anterior, confirmando la desaceleración iniciada a principios de año. China, por su parte, se enfrenta al progresivo debilitamiento de la demanda interna, que las recientes medidas de estímulo no han podido frenar por el momento: el crecimiento del PIB del 6% interanual en el tercer trimestre representa el mínimo en más de un cuarto de siglo. En el Reino Unido, la incertidumbre que se mantuvo en torno al Brexit ha continuado lastrando considerablemente el crecimiento, que se situó en un 0,3% intertrimestral, cifra peor que la esperada, pero que representa una recuperación con respecto a la contracción observada en el segundo trimestre (–0,4%). Por otro lado, la victoria amplia del Partido Conservador en las elecciones de diciembre allana el camino para la ratificación parlamentaria del acuerdo de salida alcanzado con la UE en octubre antes de que expire el plazo, el próximo 31 de enero, y para el comienzo de las negociaciones sobre la futura relación entre ambas áreas, que requerirá un calendario muy exigente. En Japón, el crecimiento se ha acelerado hasta el 1,9% en tasa interanual, apoyado en la fortaleza de la demanda interna y, en particular, el impulso del consumo, como anticipación a la prevista subida del IVA. En las economías emergentes se han observado comportamientos heterogéneos por regiones, con una relativa fortaleza de los países de Europa del Este que contrasta con la mayor debilidad en Asia emergente (en gran medida, debido a la India) y en América Latina (donde ha sido generalizada por países).
Las perspectivas económicas para 2020, que se habían deteriorado progresivamente en el transcurso del año, parecen haberse estabilizado en las últimas semanas. Así, la previsión de crecimiento mundial para 2020 se han reducido desde el 3,6% interanual que se anticipaba en enero hasta el 3,3% en la actualidad, con revisiones a la baja para la mayoría de las economías emergentes (en particular, para las latinoamericanas) y, en menor medida, para las áreas avanzadas, donde se han producido algunas revisiones al alza en los meses recientes.
Los recientes conflictos sociales en las economías emergentes constituyen una nueva fuente de incertidumbre que lastra sus perspectivas. En América Latina, la percepción de creciente desigualdad y el descontento por parte de un sector de la población con algunas medidas recientes han desencadenado una oleada de disturbios con gran coste económico, particularmente en Chile y en Colombia. Los focos de conflicto son también apreciables en el continente asiático. En concreto, en Hong Kong se mantienen las tensiones sociales en demanda del mantenimiento de determinados derechos civiles. En todos los casos, la agitación social ha redundado en una revisión a la baja del crecimiento para las respectivas economías.
La economía mundial permanece lastrada por la debilidad comercial y por la incertidumbre, acrecentada por los estallidos sociales recientes, concentrados en América Latina. Las previsiones de crecimiento se han recortado progresivamente a lo largo de 2019.
![[Img #66896]](https://murciaeconomia.com/upload/images/01_2020/7423_g-1.jpg)
La tónica del comercio mundial sigue siendo negativa, pese a una cierta mejora de las perspectivas de la negociación comercial entre Estados Unidos y China Los datos de comercio mundial de septiembre sugieren que su dinámica ha seguido siendo contractiva, con una caída del 1,1% interanual, centrada particularmente en China y en Asia emergente. Sin embargo, las mejores perspectivas de acuerdo comercial entre China y Estados Unidos han venido acompañadas de una estabilización, o incluso una leve mejora, de los indicadores de corto plazo. El tono más conciliador, que se fue haciendo más evidente en las declaraciones de ambos Gobiernos, permitió culminar con éxito la primera fase de las negociaciones para un acuerdo comercial. Mediante este acuerdo, Estados Unidos y China suspenden la entrada en vigor de los aranceles que estaban previstos para el 15 de diciembre. Además, Estados Unidos reduce a la mitad los aranceles que había impuesto en septiembre, mientras que China, por su parte, adopta una serie de compromisos en varias áreas: aumento de las importaciones estadounidenses (en particular, de bienes agrícolas), reducción de barreras no arancelarias, protección de derechos de la propiedad intelectual, acceso al mercado de las empresas financieras estadounidenses y estabilidad del yuan. No obstante, los riesgos sobre la evolución del comercio mundial se mantienen sesgados a la baja. La mejora en las perspectivas de acuerdo con China ha coincidido con un deterioro de las relaciones comerciales de Estados Unidos con otras áreas. Así, el Gobierno estadounidense ha anunciado la imposición de nuevos aranceles sobre las importaciones provenientes del área del euro en respuesta a una disputa entre ambas economías en el sector aeronáutico, al tiempo que se restablecían los gravámenes sobre el acero y el aluminio de Argentina y de Brasil. Además, persiste la incertidumbre sobre la decisión de Estados Unidos de imponer aranceles a los automóviles.
Las áreas más afectadas por la contracción de los flujos comerciales son China y Asia emergente. Los indicadores de corto plazo más recientes parecen mejorar levemente, dada la relajación de las tensiones comerciales.
![[Img #66897]](https://murciaeconomia.com/upload/images/01_2020/5042_g-2.jpg)
En España, la demanda interna continuaría contribuyendo positivamente al crecimiento, aunque a un ritmo más moderado que en el tercer trimestre, debido al menor empuje del consumo privado y de la inversión empresarial.
El dinamismo del consumo privado se habría moderado en el cuarto trimestre, tras crecer a tasas muy elevadas en el tercero. La evolución del comercio al por menor, la del crédito destinado al consumo y la de los indicadores de confianza serían coherentes con una atenuación del ritmo de crecimiento del gasto de los hogares en bienes y en servicios en la parte final del año
A finales de 2019, las exportaciones recuperaron cierto pulso, frente a la debilidad del trimestre anterior, mientras que las importaciones moderan su ritmo de crecimiento.
Sector exterior
El sector exterior habría mejorado su contribución al crecimiento del PIB en el último trimestre del año, tras la aportación contractiva en el tercero. En el tercer trimestre, las ventas exteriores se debilitaron, mientras que las importaciones repuntaron, lo que se tradujo en una abultada contribución negativa de la demanda externa al crecimiento intertrimestral del PIB. La información disponible para el cuarto trimestre, todavía de carácter muy parcial, indica que las exportaciones mantendrían una pauta de avance moderado, condicionadas por la debilidad del comercio internacional. En la vertiente importadora, tendría lugar una cierta desaceleración del ritmo de crecimiento de las compras al resto del mundo. Esta respondería, principalmente, a la moderación de la inversión en bienes de equipo, si bien la mejoría de la producción interior en la industria de automoción apuntaría a un alza de las compras al exterior de bienes intermedios. En el caso concreto de los bienes, las exportaciones siguieron progresando en el tercer trimestre, aunque a un ritmo muy moderado, comparado con el fuerte avance del trimestre precedente. De acuerdo con los datos de Aduanas, el incremento de las exportaciones reales de bienes se apoyó en una pronunciada mejora de las referidas a bienes de consumo, en particular a automóviles, que recuperaron tasas de crecimiento elevadas tras la falta de pujanza que mostraban desde mediados del año anterior. Por su parte, las exportaciones de bienes de equipo moderaron su ritmo de crecimiento, mientras que las ventas exteriores de bienes intermedios no energéticos mantuvieron su debilidad. Por áreas geográficas, las ventas más dinámicas fueron, de nuevo, las destinadas a la UE, incluida el área del euro. Por su parte, las importaciones aceleraron su ritmo de avance en el tercer trimestre, comportamiento que fue generalizado por tipos de bienes. Esta evolución respondió al repunte de la demanda nacional de consumo e inversión en equipo, así como al ascenso de las exportaciones de automóviles y de otro equipo de transporte, cuyo contenido importador es muy elevado. En cuanto a las exportaciones de servicios, el gasto turístico continúa avanzando a pesar de la caída en los últimos meses en las llegadas de visitantes extranjeros. De acuerdo con la información disponible, que comprende hasta el mes de octubre, el gasto turístico total realizado por no residentes mantiene su trayectoria de crecimiento gracias al incremento del gasto medio por turista, que ha compensado la ralentización de las entradas totales. Esta evolución del gasto turístico refleja, al menos parcialmente, el fuerte dinamismo de las llegadas de turistas de larga distancia, con un perfil de mayor gasto en destino, que compensa el descenso de las entradas procedentes de los principales mercados emisores (Reino Unido, Francia y Alemania) que habría tenido lugar como consecuencia de la recuperación de algunos destinos competidores en el arco mediterráneo, como Turquía.
![[Img #66898]](https://murciaeconomia.com/upload/images/01_2020/976_g-3.jpg)
Análisis mercado exterior enero-octubre 2019
Las exportaciones españolas de bienes crecieron un 1,6% respecto al mismo periodo de 2018 hasta alcanzar los 242.461,4 millones de euros y las importaciones aumentaron un 1,5% interanual hasta los 270.483,6 millones de euros.
El saldo comercial registró un déficit de 28.022,3 millones de euros y la tasa de cobertura se situó en el 89,6%.
El saldo no energético arrojó un déficit de 8.675,1 millones de euros, superior al déficit de 7.008,0 millones de euros en el mismo periodo de 2018, mientras que el déficit energético se redujo un 7,9% hasta los 19.347,1 millones de euros (déficit de 21.015,8 millones en el mismo periodo del año anterior con datos provisionales)
Las exportaciones dirigidas a la Unión Europea crecieron un 1,8% interanual y a destinos extracomunitarios se incrementaron un 1,3% interanual. El superávit comercial con la Unión Europea aumentó hasta los 15.425,4 millones de euros y el superávit con la zona euro creció hasta los 10.177,9 millones de euros. Con respecto a los países no comunitarios, el déficit comercial se incrementó hasta los 43.447,6 millones (déficit de 41.847,1 millones de euros en enero-octubre de 2018).
En comparación con otras áreas geográficas, las exportaciones españolas de bienes subieron un 1,6% interanual en el periodo, habiendo superado a Alemania (1,0%), que se podría enfrentar a una recesión y por detrás de Francia (3,7%) e Italia (2,7%), mientras que descendieron las de Reino Unido (-0,5%). Fuera de la Unión Europea, las exportaciones de Estados Unidos se redujeron un 1,4% interanual, las de China un 0,7% interanual y las de Japón un 5,3% interanual.
Internacionalización ante la ralentización económica
Los indicadores económicos españoles muestran signos de frenazo en la economía española, con un crecimiento en 2019 del 2% y del 1,6% en 2020 y tal y como se ha expuesto, la economía mundial también muestra síntomas de desaceleración.
Desde el año 2009, las empresas han visto el mercado exterior como una válvula de escape y una oportunidad, llegando a día de hoy a representar el 35% del PIB.
Muchas empresas optaron por buscar y ampliar mercados en la UE, principalmente en la zona euro, ya que mientras la economía española estaba muy debilitada, los principales destinos comunitarios tenían una mayor solidez. De esta forma, estos destinos suponen el 51% de nuestras exportaciones. El problema es que diez años después, los mercados en cuestión presentan madurez y un débil crecimiento, con una previsión cercana al 1,2% para este año y el que viene.
Por otro lado, el auge del proteccionismo en otros grandes mercados como Estados Unidos y China amenaza la contracción de estas economías.
Por tanto, es fácil deducir que en el nuevo ciclo económico las oportunidades están más allá de nuestros vecinos y podría ser interesante mirar hacia África y Asia-Pacífico, donde se registran mayores tasas de crecimiento y donde existe una clase media cuyo volumen y poder adquisitivo crece a gran velocidad. No obstante, existen barreras de entrada que no se dan en los mercados a los que los exportadores nacionales están acostumbrados, principalmente el factor cultural, por lo que el exportador debe analizar cada país y sus peculiaridades antes de determinar qué mercados suponen una potencial oportunidad dependiendo de su producto.
Fuente: Banco de España





















