La UE se arriesga a aranceles por valor de 47.000 M€ si no hay un acuerdo con el Reino Unido
Se necesitaron 32 meses, dos primeros ministros y casi 30 votos en el Parlamento para sacar a Reino Unido de la Unión Europea, y la parte más difícil de las negociaciones ni siquiera ha comenzado.
Las dos partes tienen hasta el final de este año para elaborar los términos de su futura relación. Debido a que Reino Unido está abandonando la unión aduanera de la UE, que permite la circulación de mercancías sin aranceles, esas conversaciones deberán incluir un acuerdo comercial.
El primer ministro británico, Boris Johnson, dijo que quiere una solución rápida, que proporcione un intercambio de mercancías libre de aranceles y cuotas, pero la presidenta de la Comisión de la UE, Ursula von der Leyen, advirtió que un acuerdo global es "básicamente imposible" de negociar para fin de año.
Si bien gran parte del enfoque se ha centrado en cómo el divorcio podría afectar al propio Reino Unido, las empresas de la UE también tienen mucho en juego.
La lista de aranceles compilada por el gobierno del Reino Unido el año pasado en preparación para un Brexit duro conviene ser analizada para tener una idea de cómo eso afectaría el comercio.
En ese sentido, de los 301.2 mil millones de euros en bienes exportados en 2018, aproximadamente 47.3 mil millones (16%) probablemente estarían expuesto a las nuevas tarifas. El total de los costes añadidos para los productos de la UE ascendería a casi 5 000 millones de euros.
La lista incluye más de 500 productos, desde queso hasta neumáticos, que estarían sujetos a aranceles y cuotas, siendo los gravámenes diseñados para proteger a los productores británicos y las industrias clave de la competencia de la UE.
Alemania recibiría el golpe más fuerte al ser el mayor proveedor de Reino Unido en Europa, con 18.800 millones de euros de sus productos potencialmente sujetos a aranceles, casi tanto como el valor combinado de los socios comerciales del Reino Unido, Bélgica, España, Países Bajos y Francia.
Como socios comerciales de Reino Unido, después de Alemania le siguen Bélgica (7,3 mil millones de euros), España (4,7 mil millones de euros), Países Bajos (3,2 mil millones de euros), Francia (3 mil millones de euros) e Italia (2 mil millones de euros).
Los € 17.5 mil millones en automoción que Alemania envió al Reino Unido en 2018 incurrirían en impuestos del 10% al 16%. Los automóviles, incluidos los vehículos pesados y las motocicletas, representan más del 77% de las posibles exportaciones sujetas a arancel en valores de 2018.
Otros sectores que se verían más afectados son los textiles (3,3 mil millones de euros), la carne (3,5 mil millones de euros), los productos lácteos (0,9 mil millones de euros), y la cerámica, donde la mayoría de los productos en la lista vienen con un arancel de tarifa plana, como 24% en atún preparado o en conserva, 12% en textiles y 6.5% en fertilizantes.
En un esfuerzo por mantener bajos los precios de los alimentos, muchos productos agrícolas también vienen con cuotas, donde los aranceles se aplican solo después de que se haya alcanzado un umbral trimestral o anual.
Para minimizar la interrupción de los negocios en el Reino Unido, la lista de aranceles consiste principalmente en productos finales, ya que se incluye un número menor de piezas o productos utilizados en la fabricación y de los 140 artículos en la categoría de textiles y ropa, solo 11 son prendas sin terminar. Los bienes que el Reino Unido no produce también están excluidos.
Las tasas y cuotas arancelarias del Reino Unido están sujetas a cambios en cualquier momento durante las conversaciones o al final del año si las dos partes no llegan a un acuerdo. Sin embargo, la UE, con su propio arancel aplicable a los productos británicos, parece tener la ventaja en las próximas negociaciones, ya Reino Unido depende mucho más del comercio con la UE que al revés.
En promedio, la UE representó casi el 47% de las exportaciones totales del Reino Unido durante los últimos cinco años y la UE es la mayor fuente de importaciones del Reino Unido. Más de la mitad del total de bienes por valor que entraron al país desde 2013 provino de la UE. Por el contrario, solo el 5,8% del total de las exportaciones de la UE por valor se envió al Reino Unido en 2018, frente a un promedio del 6,2% de los cinco años anteriores. La forma en que se desarrollen las negociaciones determinará si el bloque continúa disminuyendo el comercio con su ex miembro.
Boris Johnson podría tener que solicitar una prórroga antes del límite del 1 de julio, a pesar de haber descartado la posibilidad varias veces.





















