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Opinión | La Corte
Viernes, 10 de Enero de 2020
Belén Pardo

Adiós a Pilar de Borbón, la Infanta benefactora

La infanta Pilar, hermana mayor del rey Juan Carlos, ha fallecido este miércoles a los 83 años en Madrid tres días después de  haber permanecido ingresada en una clínica de Madrid, aquejada de una bronquitis.

 

La duquesa de Badajoz, padecía desde el año pasado un cáncer de colon, del que fue intervenida y sometida a un tratamiento de quimioterapia. Desde entonces la infanta sufría un deterioro en su salud, que le obligaba a ser ingresada. En los últimos días las complicaciones de una  bronquitis, unidas a su enfermedad, han acabado con su vida.

 

Su última aparición pública tuvo lugar en el mes de noviembre con ocasión del anual rastrillo de la Asociación Nuevo Futuro, de la que era Presidenta de Honor y en cuyo proyecto se implicó arduamente. Allí dijo doña Pilar que  “sigo viva y voy a estar al pie del cañón ayudando en todo lo que pueda. Hay días en que me encuentro bien y otros peor”, es lo que sucede con esta enfermedad.

 

Doña Pilar dio a conocer a toda España la labor de esta ONG dedicada a la asistencia a niños en riesgo de exclusión social y que gracias a su existencia han logrado salir adelante y ser personas de provecho. Doña Pilar fue la benefactora y siempre se asociaba su nombre a Nuevo Futuro. Doña Pilar de Borbón era también presidenta de Ayuda en Acción y miembro Honorario del Comité Olímpico Español, COE e Internacional, COI, además de miembro de la Junta Directiva del Queen Sofía Spanish Institute y presidenta de Honor de World Monuments Fund España.

 

Primogénita de los Condes de Barcelona, nació en la ciudad francesa de Cannes en julio en 1936, pocos días después del estallido de la guerra civil. Fue bautizada con los nombres de María del Pilar Alfonsa Juana Victoria Luisa Ignacia de Todos los Santos de Borbón y Borbón .

 

La infanta repartió sus 83 años de vida entre el exilio en Francia, Italia, Suiza y Portugal -"tuve una infancia maravillosa y vivíamos divinamente, aunque sin lujos". Vino a España por primera vez con 21 años para asistir en Sevilla al entierro de su abuela materna Doña Luisa de Orleans. Posteriormente se instaló en España en 1967, después de renunciar a sus derechos a la sucesión a la Corona, al casarse con Luís Gómez-Acebo en julio de ese mismo año en Portugal. Aunque en su juventud se le relacionó con el Rey Balduino de Bélgica, como ella misma confirmó en alguna ocasión, eligió casarse por amor.

 

De no haber existido prevalencia del varón en la sucesión a la Corona, la nieta de Alfonso XIII hubiera podido haber aspirado a ser reina, pero su matrimonio morganático la obligó,  a pesar de ser  la primogénita de don Juan de Borbón y de doña María de las Mercedes, a desmarcarse de la línea sucesoria en virtud de la Pragmática Sanción de 1776 del rey Carlos III sobre matrimonios de los miembros de la familia real, algo de lo que nunca se arrepintió.

 

Recibió el título de Duquesa de Badajoz, otorgado por su padre, con motivo de su boda.Su esposo falleció falleció en 1991 con 57 años a causa de un cáncer linfático, lo que hizo que la infanta Pilar quedara al cuidado de sus cinco hijos -Simoneta, Juan, Bruno, Luis y Fernando-, tres de ellos menores de edad por entonces. "Tuve que poner orden, que es lo que toca cuando se pasa por una enfermedad larga", dijo la duquesa de Badajoz ante la situación que se encontró al enviudar.

 

La Duquesa era una mujer temperamental y de carácter fuerte, amable, comprometida y solidaria, se definía como una persona con "las espaldas muy anchas".

 

Por las circunstancias del exilio y por afición, hablaba francés, inglés, italiano y portugués. Otra de sus pasiones eran los caballos y tras demostrar su talento como amazona, llegó a la presidencia de la Federación Ecuestre Internacional, en la que estuvo doce años "Es mejor irse a tiempo, antes de que te den la patada. Ya me siento cansada, viajo continuamente y los viajes largos, a pesar de ser divertidos, me agotan.

 

Una Infanta Solidaria

Su pasión en la vida era cuidar enfermos, inculcada por el ejemplo de su abuela la Reina Victoria Eugenia.  Se diplomó como enfermera en la Escuela de enfermeras Arturo Ravara y se dedicó unos años a la profesión en la que demostró su valía sobre todo en mayo de 1963  durante la tragedia ocurrida en  la Estación de ferrocarril de Cais do Sodré, donde se desplomó el techo de la estación y hubo 49 muertos y 50 heridos. En aquel momento la infanta Pilar trabajaba de enfermera en el hospital Dos Capuchos. En cuanto llega la noticia de la catástrofe de la estación,  se presentó voluntaria para socorrer a los heridos y ayuda a amortajar a los fallecidos. Fue un día que la Infanta no olvidó jamás. Su labor como enfermera fue tan valiosa que el Gobierno de Portugal decidió otorgarle una medalla por su mérito.

 

Doña Pilar en Murcia

Han sido varias las ocasiones que la Infanta doña Pilar ha estado en Murcia. Se recuerda su asistencia junto a su marido en la boda Adolfo Ceño, hijo de su íntima amiga la baronesa Hertha von Stengel en los años 80. Posteriormente presidió la inauguración del monumento a su padre,  don Juan de Borbón, en la avenida que lleva su nombre, y años después asistió al concierto a beneficio de Nuevo Futuro en Murcia en el Auditorio Victor Villegas.

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