Imagen de archivo
El Ayuntamiento de Santomera ha defendido la decisión de restringir el paso del tráfico pesado por el casco urbano como una medida “responsable y necesaria” para reducir el riesgo que supone la circulación constante de vehículos de gran tonelaje por zonas residenciales. La medida, que afectará a la avenida Poeta Julián Andúgar a partir del próximo 4 de mayo, ha abierto un nuevo frente por sus posibles consecuencias en las pedanías limítrofes del municipio de Murcia, especialmente en Cobatillas.
El alcalde de Santomera, Víctor Martínez, ha salido al paso de las críticas y ha insistido en que la decisión no responde a una actuación improvisada, sino a una situación que, según el Consistorio, los vecinos llevan años soportando. El Ayuntamiento argumenta que el paso de camiones por el núcleo urbano genera problemas de seguridad vial, ruido, contaminación y afecciones directas a la calidad de vida de quienes residen junto a las principales vías de paso.
“No estamos ante una decisión caprichosa ni improvisada, sino ante una respuesta lógica a una situación real que afecta cada día a cientos de familias”, ha señalado Martínez. El regidor ha defendido que el objetivo de la restricción es proteger a los vecinos del casco urbano y ha lamentado que se cuestione una medida que, según sostiene, trata de reducir riesgos en calles donde conviven viviendas, comercios, centros educativos y tráfico de gran tonelaje.
Desde el equipo de Gobierno de Santomera insisten en que el fondo del problema no está en el desvío puntual de camiones, sino en la ausencia de una infraestructura definitiva que saque el tráfico pesado de los núcleos urbanos. En este sentido, el Ayuntamiento vuelve a situar el foco en la RM-1, una vía cuya finalización permitiría conectar la AP-7 y la A-7 y aliviar la presión sobre carreteras como la N-340 a su paso por Santomera y el entorno de Murcia. La Comunidad Autónoma sostiene que el tramo pendiente de la RM-1 fue declarado de interés general por el Ministerio en 2007 y que la obra requiere financiación estatal para poder avanzar.
La decisión, sin embargo, ha generado críticas desde el municipio de Murcia. El portavoz del Grupo Socialista en el Ayuntamiento de Murcia, Ginés Ruiz, ha reclamado al alcalde José Ballesta que adopte medidas urgentes para evitar que Cobatillas y otras pedanías asuman el tráfico pesado que dejará de atravesar Santomera. Ruiz ha advertido de que el desvío puede provocar más ruido, contaminación, riesgos para la seguridad vial y problemas de circulación en una pedanía que, según ha señalado, cuenta con una única vía principal de entrada y salida.
ðð La decisión unilateral del Alcalde de Santomera de desviar el tráfico pesado no puede condicionar la vida de miles de vecinos de Cobatillas y otras pedanías de Murcia.
Exigimos al Alcalde que defienda a sus vecinas y vecinos, y adopte las medidas necesarias. pic.twitter.com/v4eGYz3ZTN— Ginés Ruiz Maciáðªð¸ (@GinesRuizMacia) April 27, 2026
El PSOE de Murcia no cuestiona que Santomera busque soluciones para sus vecinos, pero sí critica que la medida pueda trasladar el problema a otro municipio. “Cobatillas no puede convertirse en la salida fácil para el tráfico pesado que otros expulsan de su término municipal”, ha afirmado Ruiz, que ha pedido al Gobierno local murciano que evalúe el impacto del desvío, coordine una respuesta con la Comunidad Autónoma y adopte medidas para proteger a los vecinos afectados.
También el PP en el Ayuntamiento de Murcia ha intervenido en la polémica, aunque con un enfoque distinto. Los populares han responsabilizado al Gobierno central del retraso de la RM-1, conocida popularmente como la ‘autovía del bancal’, y han defendido que el problema es la falta de una infraestructura que debería canalizar el tráfico fuera de los núcleos de población. Según el Grupo Municipal Popular, el Ayuntamiento de Murcia realizará una monitorización constante para analizar la afección al tráfico y adoptar las medidas necesarias.
La Comunidad Autónoma anunció en marzo que financiará con fondos propios la redacción del proyecto del tercer tramo de la RM-1 a su paso por Santomera. El planteamiento incluye recuperar el trazado original de la circunvalación y proyectar un falso túnel, con el objetivo de sacar el tráfico pesado del casco urbano a través de la conexión con la A-7. Según los datos difundidos por el Gobierno regional, el proyecto permitiría evitar el paso diario de unos 10.000 vehículos por el casco urbano de Santomera.
Además, el trazado sometido a exposición pública contempla un tramo de casi cinco kilómetros, un ramal sur de 1,8 kilómetros para desviar el tráfico pesado procedente de la N-340, cuatro glorietas y un viaducto de 200 metros para salvar el canal del embalse de Santomera. El Ejecutivo regional estima que la actuación necesita en torno a 60 millones de euros de financiación estatal para poder licitarse.
En este contexto, el alcalde de Santomera ha denunciado la falta de respuesta del Ministerio de Transportes y de la Delegación del Gobierno en la Región de Murcia a las solicitudes de reunión realizadas por el Ayuntamiento. “Llevamos tiempo pidiendo sentarnos a trabajar y no hemos recibido contestación”, ha señalado Martínez, que considera que el debate no debe convertirse en una confrontación entre vecinos de distintos municipios, sino en una exigencia común para resolver una carencia estructural.
El Ayuntamiento de Santomera mantiene que seguirá adelante con la restricción del tráfico pesado y defiende que su obligación es actuar para proteger la seguridad de los vecinos.











